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sábado,
16 de
abril de
2005 |
Ganó y punto
Central venció a Gimnasia y sigue en la punta
Mauricio Tallone / La Capital
Central hizo leña de este pésimo presente futbolístico que atraviesa Gimnasia. Pese a haber jugado durante gran parte del partido emboscado en su propio arco, el equipo de Zof igual dio con el analgésico de un triunfo para mantener la punta del Clausura y esperar con tranquilidad que se complete la fecha.
La victoria de anoche no figurará entre los pasos más lúcidos de los canallas. Sin ir más lejos, ni siquiera el tramo final los encontró con la distensión imaginable de un equipo que gana por dos goles de ventaja y tiene a 40 mil almas festejando lo importante del resultado.
Es que en todo momento Central ejerció uno de esos dominios que no garantizan nada. Porque nunca se decantó por sus individualidades ni por lo colectivo. Y entonces, el desarrollo le quedó siempre incómodo porque estuvo atrapado entre dos defectos: si le subía un cambio a sus intenciones y trataba de jugar a otro ritmo, caía rápido en imprecisiones. Y si se tomaba todo el tiempo para pensar y tejer maniobras vía las subidas de Ferrari y Papa, Gimnasia lo quebraba lejos de Bobadilla.
Como pocas veces le pasó a un conjunto habituado a establecer las condiciones de un partido, Central quedó siempre a remolque del plan tripero. Precisamente en ese primer segmento, San Esteban y el uruguayo Gonzalo Vargas hicieron revolcar a Ojeda. Pero así como Central mostró una de sus peores caras en lo que va del campeonato, el agradecimiento mayúsculo del conjunto de Zof debe ser para Monges. El volante paraguayo convirtió uno de esos goles que marcan el destino de un trámite. Recibió un rebote en el borde del área y la dejó colgada contra el palo izquierdo de Bobadilla.
La desesperación de Gimnasia
La ventaja no le movió el piso a Gimnasia, pero lo sumió en su desesperación. Porque Escobar y Lobos ya no se adelantaban a los intentos de Encina y Papa, y Villa se la animaba un poco más a los rústicos Pautasso y San Esteban. Tal es así, que el delantero canalla desbordó por izquierda, luego de recibir de Encina, tiró el centro y antes que la pelota le llegara a Vitti, Gentiletti se la llevó por delante y la empujó hacia su propio arco.
Central tenía resuelto el problema del resultado, pero igual siguió jugando en potencial. Ni los revulsivos de Moreira, Borzani y Andrés Díaz hicieron más diáfano el panorama. A todo esto, Gimnasia descubría grietas en la defensa canalla -excepto Raldes-, pero se le quemaban los papeles a la hora de traducir en goles sus intentos ofensivos. Recién sobre el final, el uruguayo Vargas encontró el descuento para hacer más decoroso el resultado y aferrarse al minuto que le quedaba al cotejo como si fuera una tabla de salvación.
Central se cargó sobre sus hombros la responsabilidad que le cabía y quedó culpable de todo lo bueno y lo malo que le sucedió. Esta vez, se vio comprometido desde el principio al fin, pero sacó adelante un desarrollo que le demandó exigirse hasta la asfixia porque Gimnasia lo obligó a jugar como un equipo de mitad de tabla, pese a que desde anoche la punta quedó más a salvo que nunca.
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Fotos
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Villa le gana en la corrida a Gentiletti.
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