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sábado,
16 de
abril de
2005 |
Con la pegada de Monges
El paraguayo marcó el desnivel y justificó su presencia
Si algo caracteriza a Mauro Monges no es sólo su buena pegada sino que se anima a usarla cada vez que la ocasión se lo permite. En ese sentido, no hay muchos jugadores como él en el fútbol argentino y ayer aprovechó esa virtud para destrabar un partido difícil. El paraguayo sin dudas cumplió en su segundo encuentro como titular.
Cuando la pelota le quedó de frente al arco, a 30 metros, los que ya le van tomando la mano a las características del volante pudieron intuir el final de la jugada. Zurdazo abajo, letal, que dejó sin ninguna oportunidad a su compañero de la selección paraguaya, Bobadilla.
Monges convirtió así su segundo gol en Central (el primero se lo hizo a San Lorenzo) y aún con algunas lagunas justificó su presencia en el equipo reemplazando a Andrés Díaz, que se bajó solo. Ya al minuto, y aunque le pegó muy mal, se animó al arco, e inclusive su respuesta física va mejorando.
Bien lo de Monges. No tanto de los hasta ayer titulares indiscutibles Ledesma y Andrés Díaz. Chirola fue reemplazado por Borzani en el entretiempo y Díaz no entró en sintonía cuando ingresó por el irresoluto Vitti.
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