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 sábado, 11 de septiembre de 2004

Significativa amnesia de nueve policías juzgados

Buenos Aires.- Los nueve policías imputados por el crimen de Ezequiel Demonty se olvidaron repentinamente de lo que habían hecho en la madrugada del homicidio cuando tuvieron que reportarlo a sus superiores, según relató ayer el ex jefe de la seccional a la que pertenecían en el juicio que se sustancia por ese homicidio.

Además, un vecino que presenció el operativo de detención de Ezequiel y sus amigos relató que los policías tenían a dos personas tiradas en el piso, boca abajo, a quienes "insultaban permanentemente".

Mientras tanto, un ex preso llegó al juicio para dar una extraña versión que había sostenido en un principio el principal sospechoso, el ex suboficial Gastón Somohano.

Allí, el testigo, en un relato confuso y lleno de imprecisiones, trató de hacer creer que los tres chicos que fueron obligados a tirarse al Riachuelo habían sobrevivido e, inmediatamente después, Ezequiel fue asesinado por un delincuente con que el que tenía "problemas de mujeres".

La insólita y poco creíble versión indignó a los familiares de Ezequiel, que el próximo martes recordarán el segundo aniversario del crimen del chico, arrojando flores en las aguas del Riachuelo.

El Tribunal Oral en lo Criminal 8, que lleva adelante el proceso desde la semana pasada, escuchó ayer los dichos del ex titular de la Comisaría 34 -a la que pertenecían los acusados- Juan Carlos Pereyra.

Allí, Pereyra relató que sus subalternos coincidieron al unísono en decir que no recordaban lo que habían hecho entre las 4 a las 6 de la madrugada del 14 de setiembre de 2002. A esa hora, Ezequiel y dos amigos fueron interceptados en la puerta de una remisería, obligados a subir a patrulleros y llevados hasta las orillas del Riachuelo, donde los obligaron a tirarse.

El repentino olvido de los imputados no pasó inadvertido para el tribunal, que insistentemente machacó sobre esa situación: la falta de memoria de los policías al ser preguntados sobre ese lapso, en el marco de las actuaciones administrativas que habían comenzado a labrarse. Pereyra también se vio perjudicado por aquellos episodios, ya que fue relevado del cargo y puesto en disponibilidad por la Jefatura de la Policía Federal. (DyN)

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