Año CXXXVII Nº 48409
La Ciudad
Política
Economía
Información Gral
Opinión
La Región
Escenario
El Mundo
Policiales
Cartas de lectores


suplementos
Ovación
Campo
Educación


suplementos
ediciones anteriores
Salud 02/06
Autos 02/06
Turismo 30/05
Mujer 30/05
Economía 30/05
Señales 30/05


contacto

servicios

Institucional

 sábado, 05 de junio de 2004

Murió el actor de 83 años en la ciudad de Roma
El mundo despide a Nino Manfredi, un gran talento de la escena italiana
El artista sufrió un derrame cerebral el año último y no se recuperó

Elena Llorentes

Era el más tierno de los cinco actores italianos más importantes de los años 60 y 70 y esa fue una de las claves de su éxito. Con la muerte de Nino Manfredi, ayer a los 83 años, Italia pierde al último de los sobrevivientes de aquel grupo que hizo famoso el cine de la península en todo el mundo.

Su sonrisa siempre a flor de labios y coronada de un gran bigotazo, su modo de hablar pausado y moviendo las manos, su simplicidad y discreción, quedarán para siempre en el recuerdo de los italianos para quienes Manfredi fue simplemente el rey de la comedia italiana.

En estos últimos años fueron desapareciendo todos los integrantes de aquel grupo de actores: Alberto Sordi, Marcello Mastroianni, Vittorio Gassman y Ugo Tognazzi, que hicieron las delicias -y todavía hoy lo consiguen con sus magníficos filmes en blanco y negro- de varias generaciones al ver reflejados en ellos sus propios deseos, defectos y virtudes.

Manfredi sufrió un derrame cerebral el pasado mes de julio y desde entonces estuvo semiparalizado en cama. Fue varias veces internado en terapia intensiva, la última, hace tres días. Sus familiares dijeron que quedaban pocas esperanzas.

Nacido el 22 de marzo de 1921 en Castro dei Volsci, cerca de Roma, Manfredi estudió jurisprudencia antes de inscribirse en la Escuela de Arte Dramático.

Su debut teatral lo hizo en el Teatro Piccolo de Roma junto a otro grande de la dramaturgia napolitana, Eduardo De Filippo. En 1956 hizo su primera aparición en televisión, una televisión en blanco y negro que transmitía sólo unas pocas horas al día, hacia el final de la tarde.

Pero el máximo éxito teatral de su carrera lo consiguió a principios de la década del 60 con "Rugantino", una comedia musical de pura sangre romana.

Su carrera cinematográfica comenzó en los años 50 pero se afirmó a partir de los 60, en buena parte bajo la dirección de Ettore Scola, un cineasta intimista que adora describir los sentimientos en detalle y no usa jamás grandes escenografías.

Con Scola filmó "Feos, sucios y malos" y "Nos habíamos amado tanto", que pasaron a la historia del cine italiano. En este último film, que fue un símbolo para los jóvenes de los años 70 porque presentaba con maestría el proceso de transformación de la amistad con los años y las circunstancias de la vida, trabajó junto a Vittorio Gassman y Stefania Sandrelli.

Pero a lo largo de sus años en el cine, durante los cuales filmó cien películas, algunas de ellas también como director o guionista, Manfredi trabajó con grandes directores de cine italiano, como Mario Monicelli a Dino Risi y Lina Wertmuller.

Con Wertmuller hizo "Adesso parliamo di uomini" mientras fueron inolvidables sus interpretaciones en "I Picari" de Mario Monicelli y en "Le avventure di Pinocchio" de Comencini.

Rodó su última película en 2003. Se trata de "La luz prodigiosa", de Miguel Hermoso.

Manfredi se había casado en 1955 con Erminia Ferrari y tenía tres hijos, Giovanna, Roberta y Luca. Discreto hasta el extremo, Manfredi siempre mantuvo su vida privada en secreto.

enviar nota por e-mail

contacto
buscador

guía tv
Ampliar FotoFotos
Ampliar Foto
Manfredi se destacó por su gran ternura.

  La Capital Copyright 2003 | Todos los derechos reservados