| miércoles, 17 de diciembre de 2003 | Se suman voces a favor de que se elimine la cuestionada ley No obstante, el titular de la Cámara de Diputados, Eduardo Camaño, prefiere esperar la investigación judicial La posibilidad de derogar la ley de reforma laboral, cuestionada tras las denuncias de pago de coimas para su aprobación, siguió sumando voces a favor como la del ex presidente Eduardo Duhalde y la Unión Industrial Argentina, mientras que el titular de la Cámara de Diputados, Eduardo Camaño, se pronunció a favor de esperar la investigación judicial.
Luego de que el gobierno anunciara el lunes que estudia promover la derogación de la ley cuestionada, se sumó ayer el ex presidente Duhalde, quien afirmó que supone que el Ejecutivo "estará pensando en enviar otro proyecto de ley" que establezca nuevas pautas en materia laboral.
En declaraciones a radio Rivadavia, Duhalde reseñó que, desde el justicialismo bonaerense, "en su momento se pidió la máxima condena para los probables responsables (de los presuntos sobornos), y además los tildamos de traidores a los trabajadores y a la patria".
En el mismo sentido, la UIA solicitó -a través de un comunicado- la derogación de la ley y pidió que se mantenga "un régimen laboral moderno, estable y transparente".
La central fabril expresó que "la confirmación judicial de posibles delitos que vicien la voluntad de la ley, conlleva -a nuestro entender- la necesaria derogación de la misma, por cuanto no sólo habría vicio jurídico de voluntad sino también impedimento ético para su aplicación".
En la vereda opuesta, el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Camaño, expresó sus reparos a la anulación o derogación de la ley y se pronunció a favor de esperar la investigación judicial antes de promover una derogación de esta iniciativa.
"Le tengo temor a la anulación porque dejaría de lado todas las medidas tomadas dentro de la ley dado que generaría demandas judiciales porque no tendría vigencia ni validez el proyecto votado hace tres años", explicó Camaño.
Tampoco se expresó a favor de la derogación de la norma, ya que previo a ello "se debe demostrar que la ley fue votada incorrectamente y si esto es así debe ser derogada en forma inmediata".
Sin embargo, anteanoche, el presidente del bloque de diputados nacionales del justicialismo, José María Díaz Bancalari, había adelantado que la bancada del PJ impulsaría en el Congreso "la derogación parcial o total" de la ley de reforma laboral.
Desde el sector sindical, la CGT oficial reiteró su repudio a la norma, y exigió "su inmediata derogación, por tratarse de una norma nula de nulidad absoluta e insalvable".
En una solicitada, la central sindical que dirige Rodolfo Daer sostuvo que la ley "es fruto de la imposición de organismos internacionales, para continuar sometiendo a la Argentina y solidificar los pingües negocios de los herederos de la tablita financiero-especulativa".
En tanto, el abogado Roberto Boico pidió a los tribunales en los contencioso administrativo la suspensión de la vigencia de la ley de reforma laboral hasta tanto la Justicia determine si fueron o no pagados sobornos a los senadores.
Boico fundamentó su planteo en lo que consideró la "imposibilidad institucional de sostener la validez de una ley de la Nación cuando sus promotores han viciado su voluntad a través del cobro de sobornos".
Finalmente, el abogado Eduardo Barcesat se expresó a favor de la nulidad de la iniciativa: "El único destino que puede tener esta ley es el de ser fulminada de nulidad total, absoluta e insanable".
En un escrito, el letrado señaló que "ya se escuchan las opiniones interesadas apartadas del saber jurídico, que propician la derogación, ocultando o ignorando que en el derecho sólo se deroga lo que es válido, con lo que la pútrida ley vendría a obtener un barniz de legitimidad". enviar nota por e-mail | | Fotos | | Duhalde en contra de la reforma laboral. | | |