"Fue cruzada", se disculpó el Rifle Castellano, cuando no pudo levantar el misil que le tiró el Pequi De Bruno por encima de la red. "¿Má qué cruzada? ¡Vos tenés que estar ahí!", bramó Jota Jota López, durante el ardoroso partido de vóley que el equipo del cuerpo técnico y algunos jugadores perdieron con el de los más pibes del grupo. La última práctica de la semana que el plantel profesional canalla cumplió ayer a la mañana en el estadio cubierto del Cruce Alberdi mostraba un paisaje atípico, al menos hasta hace tres semanas: dos equipos de jugadores y del propio cuerpo técnico se mataban detrás de una pelota de vóley, mientras Juan Antonio Pizzi, Ricardo Canals, el Negro Quinteros y el Tom Arriola se entretenían tirando al aro con una de básquet. El preparador físico auriazul, el profesor Néstor Pedernera, dirigía los partidos como un árbitro oficial, subido a la torre y todo, un puesto que sólo le dejó al Colorado Cetto cuando bajó para jugar en su equipo. "¡No te dejés apretar, Colo. Vos cobrá igual, tenés que tener personalidad!", arengaba el doctor Campillo a Mauro Cetto, cuando el pobre Colorado hacía lo que podía ante los más que vehementes reclamos del profesor Pedernera, del propio Jota Jota y de los jugadores de su equipo. "Cada día juegan mejor y se lo toman muy en serio. Vos fijate que ahora cobran cuando tocan la red, cosa que al principio no hacían", explicaba el propio Campillo, mientras los muchachos no querían perder ni al vóley.
| |