Año CXXXIV
 Nº 49.132
Rosario,
miércoles  30 de
mayo de 2001
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La extensa vigilia de Central

El Rafa Maceratesi, Ricardo Canals sin su mate, Pablo Sánchez y Juan Antonio Pizzi matizaban los minutos posteriores a la cena con una charla sobre cine, donde las virtudes de la actriz española Aitana Sánchez Gijón sobresalieron en las preferencias de los futbolistas canallas.
La vigilia del partido ante América no había podido ser más tediosa en esta oportunidad. La estricta orden de no abandonar el hotel bajo cualquier circunstancia sumada a la prohibición de recibir llamadas telefónicas, todo por cuestiones de seguridad, motivó que el plantel canalla viviera los momentos previos al partido como si estuviera en un encierro. Lujoso, con alternativas para entretenerse, pero encierro al fin.
Así, la pequeña e insólita mesita de pool se convirtió en uno de los pasatiempos preferidos del plantel centralista y allí Charles Pérez, el pibe Lequi, el propio Rafa y Maxi Cuberas, entre otros, demostraron sus habilidades. O no tanto.
La sala de Internet ubicada en el entrepiso del hotel también sirvió para que los jugadores se distrajeran. Varios de ellos consultaron las páginas de los diarios argentinos, y ya en la noche del domingo habían buceado en la página web de La Capital para conocer el informe que Ovacion había publicado sobre el clásico.
No fueron muchos lo que optaron por darse un chapuzón en la pileta del hotel, rodeada de un jardín con abundante vegetación y un par de bares para la tentación. Pizzi, Ezequiel, Iván Moreno y Fabianesi y el infaltable Rafael Maceratesi fueron algunos que utilizaron esa variante.
La monotonía de la concentración era rota en tanto se producía la llegada de los otros grupos de jugadores. Así, los últimos en arribar fueron Vespa, Cappelletti y el Torpedo Arias, quien no dejaba de culpar a su compañero Pablo Sánchez por el estado gripal que cargaba. "Me contagió Vita", acusó el delantero. "Anduvimos tomando mate juntos y me parece que me agarré una faringitis. ¿Qué hacemos para matar el tiempo?", preguntó el Torpedo al enviado de Ovacion: "Zapping, Internet, dormir mucho, algo de pileta... qué se yo, lo que se pueda. Decí que al menos uno hace lo que le gusta. En el último mes debo haber dormido en mi casa apenas cinco noches. Pero esta es la vida de un futbolista y lo aceptamos con gusto".
Por supuesto que la mañana de ayer no fue la excepción. Los jugadores remolonearon más de la cuenta y el Patón Bauza fue uno de los primeros en levantarse. Remera azul polo y vaquero, el técnico auriazul andaba de aquí para allá con una carpeta verde donde tenía informes detallados sobre el rival de anoche. Los jugadores fueron bajando sin prisa, esperando las últimas horas de una espera que por momentos pareció interminable. Después, a la cancha en la hora pico y lo demás, que es historia conocida.



Jugadores y DT leen Ovación por Internet en el hotel.
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