"Poné que tengo más de 70" dice Juana o Pocha Urquiza cuando se le pregunta por la edad. Aunque esté jubilada dice que siempre se siente maestra: "No pienso desprenderme de la educación ni de la actividad, siempre fui luchadora por eso ahora me ofrecen enseñar manualidades en los centros culturales". Por otro lado, cree que a ella ejercer su trabajo le resultó más sencillo que para quienes tienen hijos: "Si se quiere, corro con ventaja porque soy soltera". Sus primeros alumnos de preescolar fueron los del Jardín de Infantes Nº24 San Francisco de Asís de San Lorenzo. "Mi primer abanderado en este jardín fue Alberto Kohan, era un chico 10", recordó Juana al referirse al ex secretario de la presidencia del gobierno de Menem. "Su madre -agregó- era muy exigente y se preocupaba que nada le faltara. Alberto se portaba muy bien". Pero Pocha confiesa que por primera vez fue maestra en la chacra, en Murphy, antes de ingresar al profesorado de Casilda: "Mis alumnos tienen ahora arriba de 60 años, son los que coseché en la Escuela Nº 590 de Murphy. Con ellos comprendí lo que era ser maestra. Teníamos dos o tres grados juntos y llegábamos a la escuela en sulky. La situación no era nada fácil para nosotros ni para los chacareros". Al recordar cómo era una jornada escolar cuenta: "Por la noche llegaban a la chacra los chicos juntadores de maíz, yo les leía los cuentos de Ayala Gauna, les encantaban. Hace poco esos alumnos me hicieron una reunión y me lo recordaron. Ellos dicen que yo los sentaba en la falda y les contaba cuentos; pero la verdad es que no me acuerdo de nada, sólo sé que aún los quiero mucho".
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