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 domingo, 14 de mayo de 2006  
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Cómo buscar nuevos negocios

Eduardo Remolins

Todo iba bien hasta que Miguel Sampedro les decía a los alemanes que venía de Argentina. Ahí se le cerraban las puertas. Hacía días que estaba en una feria de ese país tratando de colocar la producción de su empresa: cascarilla de rosa mosqueta. Por desgracia, los importadores teutones preferían seguir tratando con empresas de Chile.

En algún momento la famosa perseverancia de los verdaderos emprendedores consiguió su fruto: Miguel obtuvo un contrato con un importador y a los pocos meses estaba enviando tres contenedores a Europa, por algo más de uS$180.000.

La historia había comenzado algunos años antes, cuando en el campo de su novia en la Patagonia descubrió que la rosa mosqueta, a pesar de proceder de Europa es un arbusto que abunda en toda la región, casi al punto de ser una plaga. Pero lo que más lo sorprendió es que es un recurso valioso, ya que su atractivo fruto rojo tiene múltiples aplicaciones tanto en cosmética como en alimentación. El año pasado, después de meses de estudiar el negocio y entusiasmar a tres socios, Miguel fundó Patagonia Natural Products y construyó una planta en el sur.

En ese lugar se hace con la rosa mosqueta lo que en el colegio aprendíamos que se hace con la vaca: no se tira nada. Después de recoger, limpiar y secar el fruto se obtiene una cascarilla que se destina a la producción de infusiones (el famoso "té" de rosa mosqueta), mientras que las semillas se presionan para extraer un aceite rico en retinol, un ácido que la industria cosmética utiliza en productos para la piel. Hasta la pelusa se utiliza (aunque no se vende), como combustible para las familias de Trevelin, la ciudad de Chubut donde está situada la planta.


Una necesidad y un recurso
Las industrias cosmética y alimenticia están ávidas de insumos naturales que les permitan ofrecer productos diferenciados. Tienen una clientela cada vez más consciente de lo que ingiere o lo que se pone en el cuerpo y crece permanentemente el número de personas que buscan alimentos y cosméticos naturales y diferentes a lo tradicional.

Eso explica que aumente el consumo de infusiones alternativas y la producción de cosméticos elaborados a partir de insumos no sintéticos. Cuando se suma una tendencia y la necesidad que genera, con una oferta abundante y gratuita de un recurso (como la rosa mosqueta), se está frente a una oportunidad de negocio. A veces el recurso no es natural, sino humano. Un conocimiento o habilidad, por ejemplo. Y no siempre es gratuito, obviamente. Pero el principio es el mismo.

Encontrar un recurso disponible y accesible e identificar una tendencia o necesidad en ascenso, es la primera clave para reconocer un negocio.

"Cruzar" la información de estas dos categorías (recursos y necesidades), es lo más parecido a una búsqueda sistemática de oportunidades. Esta es la primera parte. Diferenciar la empresa y el producto de la competencia (que también puede tener acceso al mismo recurso), es la segunda etapa crucial. Y finalmente están todos los detalles y dificultades de la implementación, poner en marcha el negocio requiere superar numerosos desafíos.

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