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 sábado, 17 de noviembre de 2007  
“Una guerra que se libra en la taquilla”

Rodolfo Bella / Escenario

Hollywood, y no sólo Hollywood, tiene a la guerra y sus desastres como tema de sus productos. “Leones por corderos” es la última muestra que encara ese género y, por más que la firme Robert Redford, ya recibió algunos golpes por su sentido de la oportunidad. A la industria del cine se le suele achacar toda clase de delitos. Un supuesto oportunismo es uno de ellos. ¿Por qué llamar así a lo que en otras partes se suele denominar reflexión o revisión del pasado? Cuando se habla de industria del cine, se piensa en Hollywood. Hollywood no necesita que nadie la defienda porque desarrolló anticuerpos contra las críticas de cualquier especie. Un reconocido director argentino comentaba que en ninguno de los países que visitó acompañando sus películas vio colas para ver cine de autor. Todo lo contrario. Redford de hecho aclaró que con “Leones...” quería “entretener, y también hacer pensar”. Argentina no es la excepción. ¿Por qué entretenimiento y reflexión tendría que estar reñidos? Los filmes comerciales se identifican con la simplificación de los conflictos, las estrellas convocantes e inversiones millonarias. Simplificar no siempre es malo. Sí lo es transformar lo trágico en banal. Las “grandes figuras” son un imán en cualquier país y aparecen tanto en superproducciones como en filmes de bajo presupuesto. Ciertas “estrellas” reducen sus cachets para filmar con algún director “de culto”. La inversión económica siempre es elevada. Todo depende de las finanzas de cada país, sus productores y los organismos que promueven la actividad. En el caso del dinero es una cuestión de escala. Dos millones de dólares para la Argentina es una suma importante; para Europa o Estados Unidos, no lo es tanto Entonces ¿por qué reducir con una etiqueta de más o menos comercial, a un cine que, independientemente de la oportunidad, a veces financia y permite que exista otro que no lo es? Como dijo Roger Moore, la clave es vivir y dejar vivir. O algo así.


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