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 miércoles, 27 de junio de 2007  
Descubren origen de la esclerosis múltiple

Un equipo de científicos argentinos, encabezado por Gabriel Rabinovich descubrió que cuando la proteína galectina-1, capaz de matar a los linfocitos T, no está presente, es posible que se desarrollen enfermedades autoinmunes, como la esclerosis múltiple y la artritis reumatoidea. El hallazgo fue realizado por un grupo de investigadores del Conicet, con la colaboración de Jorge Correale del Instituto Fleni y publicado el domingo pasado en la revista Nature Inmunology.

En el estudio se demostró que los azúcares regulan las decisiones de vida y muerte de los glóbulos blancos, llamados linfocitos TH1 y TH17 que son “atacados” por la galectina-1, que el equipo de Rabinovich investiga desde 1998.

Ese año, Rabinovich desarrolló su tesis doctoral en la Universidad Nacional de Córdoba y logró identificar y purificar a la proteína. “Con el paso del tiempo observamos que no todas las subpoblaciones de linfocitos respondían igual frente a la proteína”, contó Rabinovich.

La respuesta (que es la tesis doctoral de una de las integrantes del equipo, Marta Toscano) llegó tras varios años de ensayos y con el apoyo financiero de empresas patrocinantes. Hicieron ensayos y hasta generaron ratones que no tenían el gen que produce la proteína galectina-1. Con ese último experimento revelaron que si la proteína no estaba presente, los ratones desarrollaban esclerosis múltiple.

Los linfocitos en cuestión son muy necesarios para el organismo. Lo defienden contra el bacilo de la tuberculosis o contra ciertos parásitos. Sin embargo, en algún momento, deben ser frenados porque si no, conducen a las enfermedades autoinmunes. Es en ese momento cuando la proteína actúa y los reconoce gracias a las “etiquetas dulces” que estos llevan en su superficie.

Acerca de la investigación Toscano afirmó que en un principio se pensaba que los azúcares sólo tenían un papel decorativo en los linfocitos, “pero ahora sabemos que son más importantes”.


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