
|
lunes,
25 de
junio de
2007 |
Los sobrevivientes de Los Andes ayudan al arriero que los salvó
Los uruguayos sobrevivientes de la tragedia aérea de los Andes en 1972 están haciendo gestiones para facilitar una operación de cadera del arriero chileno que fue su vínculo de salvación tras más de 70 días en la cordillera.
Roberto Canessa y Antonio Vizintín confirmaron ayer en una nota que publica el matutino uruguayo El País que han decidido reunir sus esfuerzos para ayudar a Sergio Catalán, de 79 años, quien necesita una operación de cadera.
Catalán fue la primera persona con la que tomaron contacto los sobrevivientes del accidente de un avión uruguayo ocurrido en la cordillera andina hace 35 años. Fue él quien se encargó de informar de la existencia de sobrevivientes y obtener ayuda para los accidentados, que estaban perdidos en las cumbres heladas.
“Todo el grupo está pendiente de él, le debemos mucho y todo lo que podamos hacer para que tenga mejor calidad de vida se va a hacer”, indicó Vizintín.
El arriero ha puesto algunos reparos a la idea de someterse a cirugía porque “es una operación riesgosa, con un postoperatorio largo, y a su edad es lógica su preocupación”, dijo Vizintín, “pero hay que convencer a don Sergio de que vaya a Santiago a operarse y que luego pueda ir a ver sus ovejas y vaquitas”.
Cuando se enteró de la situación Vizintín se comunicó con sus compañeros y “al otro día ya se habían contactado en Santiago de Chile con el médico Felipe Jugo, un traumatólogo muy prestigioso”.
“Luego un uruguayo se contactó con el especialista chileno y coordinó con él el envío de la prótesis necesaria para la operación”, relató.
Una historia de vida. El 13 de octubre de 1972 un avión Faichild f-227 de la Fuerza Aérea uruguaya con 45 pasajeros se estrelló contra la cordillera de Los Andes, a una altura de 4.500 metros.
La mayoría de los ocupantes eran jóvenes que integraban el equipo de rugby Old Christians, que iban a jugar un partido en la capital chilena.
Las autoridades, después de varias semanas de intentos infructuosos por ubicar el lugar del accidente, los dieron a todos por muertos y suspendieron los operativos de búsqueda y rescate.
Pero 16 de los pasajeros lograron sobrevivir a la colisión y a los aludes de nieve y resistieron con escasas provisiones y abrigos insuficientes durante más de un mes y medio. Cuando su comida se agotó debieron alimentarse de los cadáveres de sus compañeros.
Un par de ellos, Canessa y Fernando Parrado, al darse cuenta de que no podrían seguir esperando un rescate, decidieron salir en busca de ayuda. Tras atravesar las montañas a pie durante 11 días lograron divisar a Catalán el 21 de diciembre y, por señas y mediante un papel que le lanzaron a través de un río, pudieron hacerle saber que eran los sobrevivientes del avión perdido en la cordillera.
El arriero se dirigió al pueblo más cercano y dio el aviso a los equipos de salvamento, quienes los rescataron. La tragedia motivó un libro del periodista inglés Piers Paul Read en 1974 titulado “Viven” y una película estadounidense homónima dirigida por Frank Marshall en 1993. l (AP)
enviar nota por e-mail
|
|
Fotos
|
|
|