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lunes,
25 de
junio de
2007 |
“Todo lo que necesitamos es amor
y eso es lo único que nos salvará”
Juan Luis Guerra pasó por Argentina para promocionar su último disco “La llave de mi corazón”
Adrián Taccone
Sin dudas Juan Luis Guerra es uno de los exponentes más conocidos de la música latinoamericana. Haciendo de la bachata y el merengue las banderas de su arte, y con su ferviente vocación religiosa a flor de piel, señaló: “El amor es lo único que nos salvará”. A los 50 años y con un nuevo disco bajo el brazo —el décimo de su carrera— Guerra toma para si el tema “All you need is love (Todo lo que necesitas es amor)” de The Beatles, de quienes es profundo admirador, para enviar un mensaje a quienes desean conocer su música. “Yo escucho esa canción ahora y me gusta mucho más que antes. Todo lo que necesitamos es amor y eso es lo único que nos salvará”, dijo Guerra en su paso por Buenos Aires hace 15 días para promocionar el disco.
Apasionado por el básquetbol, el jazz, Dios y su familia, el cantautor reconoció que su último trabajo, “La llave de mi corazón”, está surcado por canciones de amor nacidas de su inspiración. “El amor es el hilo conductor en el nuevo disco. Quería hacer aunque sea un tema social, con tantas necesidades que tenemos en Latinoamérica—reflexionó—, pero no había forma de salir de las canciones de amor. Entonces decidí no ir en contra de la inspiración”, afirmó riendo.
Guerra, con sus casi dos metros de altura y su característica barba, habla con la misma cadencia que cuando canta. Dijo que sigue investigando en la música tradicional caribeña, pero agregando canciones en inglés para ganar un terreno que, según confiesa, debe ser explorado. “Ha llegado la hora de que Estados Unidos entienda la música caribeña. Muchos artistas han hecho otros ritmos, pero no específicamente este tipo de música”, agregó.
Marcado a fuego por temas como “La bilirrubina”, “Ojalá que llueva café” o “Bachata rosa”, el cantautor nacido en Santo Domingo, República Dominicana, aseguró no tener una fórmula para hacer canciones de amor: “Se empieza por las melodías, y éstas traen las letras y las metáforas”.
Angeles y predicadores. En un momento de su carrera, Guerra se volcó a su fe. “Mi relación con Jesús es inagotable. Lo conocí hace 17 años y sigue llenando mi vida cada día más”. No obstante, ya no hace recitales con predicadores, porque cree que ahora tiene “otro llamado”. Según explicó, la paz que dice sentir en su corazón le indicó que debía encarar una nueva faceta en su vida personal y profesional y volver al romanticismo.
“Esa etapa fue buena y le doy gracias a Dios que me permitió un acercamiento a ese tipo de personas de bien. Pero ahora tengo otro llamado, que lo siento en mi corazón”, sostuvo Guerra.
“A algunas personas no les gusta mucho que les hable de Jesús. Cuando uno tiene una buena noticia para dar quiere que lo sepa todo el mundo, como cuando va a ser padre. La intención de mi corazón es esa. Recibí un Dios tan bueno que quería que todo el mundo lo conociera y es mi intención que todos tengan la experiencia que yo tuve. Pero cada uno tiene su decisión”, dijo. Cuando se le consultó sobre los motivos de no insistir con la estrecha relación trazada con la bachata, el merengue y la salsa, el cantautor afirmó que hay “exponentes nuevos”. Y se acercó a la figura de Marc Antonhy, del que dijo, tiene “una música maravillosa”.
Nubarrones de café. Al reflexionar sobre la situación actual del continente y haciendo uso de sus propias canciones, Guerra pidió que “ojalá llueva café”. Y agregó: “Veo (al continente) con algunos nubarrones, pero con esperanza de que aclare. Por lo menos en mi país, República Dominicana, ahora mismo tenemos algunas pinceladas de esperanza y el país está funcionando mejor. Creo que cada uno de nosotros tiene que tomar sus responsabilidades y no achacarlas a otros”, expresó.
En el marco del compromiso social que pregona con su música, Guerra se mostró partidario de hacer conciertos al estilo Live Earth en Latinoamérica, y para eso ya tomó contacto con la Fundación Alas -de la que es uno de sus activistas-para tratar de llevar adelante acciones que permitan ayudar a los niños.
Un sueño con Paul. Guerra comentó que aún le quedan “sueños musicales” por cumplir y en primer término colocó el hecho de conocer al ex Beatle Paul McCartney. “Tuve oportunidad de abrir para los Rolling Stones y tocar con Sting en Santo Domingo, que son sueños para un artista, pero la culminación sería una bachata con Paul Mc Cartney”, finalizó y una sonrisa cómplice se le dibujó en el rostro.
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El cantautor aseguró que no posee fórmulas para hacer canciones y que en su nuevo trabajo agregó temas en inglés para ganar el “poco explorado” terreno de países como Estados Unidos.
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