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 lunes, 25 de junio de 2007  
El sol tuvo su fiesta con los hijos de los pueblos originarios
Víctor Heredia y Rubén Patagonia atrajeron a más de 8 mil personas al Monumento

“Tenemos que tomar conciencia y cuidar la naturaleza, es necesario para salvar el planeta”. La frase, respondida con el efusivo aplauso de más de 8 mil personas, no fue pronunciada en un mitín ecologista sino en un espectáculo cultural realizado ayer en el Monumento a la Bandera. Y, tal vez sin querer, ese acuerdo sobre la crítica situación de la Tierra fue lo más relevante de la Fiesta del Sol de los pueblos originarios de América, en la que sus descendientes se hicieron oír pero, además, fueron escuchados por los criollos que colmaron el Patio Cívico.

Si algo tenían en común los pueblos originarios americanos antes de sufrir las invasiones bárbaras de Europa era su relación de respeto y adoración con la naturaleza. Y en ese diálogo, entre el hombre y la tierra que lo cobijaba, no podía quedar afuera el sol. Por eso la “fiesta de Inti” es algo que, cada uno con sus particularidades, celebraban todos los pueblos del continente.

Organizada por la Municipalidad de Rosario, la fiesta se inició ayer con la actuación de grupos musicales y de danza como Navogó, Sipan, Isabel Puebla y Salamat. Pero el eje fue la actuación de Víctor Heredia con su espectáculo Taki Ongoy, basado en la masacre sufrida por los aborígenes a manos de los conquistadores.

Heredia culminó su actuación invitando a artistas huarpes, charrúas y mapuches. Mientras tanto, el carismático Rubén Patagonia esperaba su turno para cerrar el show. “Los pueblos originarios se están reencontrando y es un momento para que los argentinos nos demos cuenta de que somos un país pluriétnico, porque así vamos a poder construir nuestra verdadera identidad”, dijo el artista.

Rubén explicó que para los mapuches el Inti Raymi es el Winoy Xipantú, el comienzo de un nuevo ciclo de la naturaleza. “La madre tierra pide a gritos que la cuidemos”, decía minutos antes de repetir esa consigna desde el escenario, a una multitud raleada por el frío pero fiel a su mensaje.

“Estamos presentes, resistiendo, no nos pudieron exterminar. Y hoy mostramos nuestra cultura para que todos sepan que existe”, dijo la coordinadora de actividades culturales de los pueblos originarios de la Municipalidad, Cristina Choque. Jujeña de 55 años, kolla, bibliotecaria y madre de cuatro hijos rosarinos fruto de su unión con un criollo, la mujer estaba viviendo un Inty Raymi para recordar. “Esta es la primera vez que esta celebración es tan masiva”, dijo Cristina muy feliz, aunque eso no alcanzara para mitigar su preocupación fundamental: “Tenemos que cuidar a nuestra Pacha”.

Tal vez esa preocupación que parece ser compartida por muchos criollos termine siendo un punto de encuentro entre culturas que comparten la misma tierra. El comienzo de un nuevo ciclo.
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