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lunes,
25 de
junio de
2007 |
Deambulando por
los sanatorios
Días atrás mi mamá sufrió una angina de pecho. Fue diagnosticada por el médico de una emergencia privada. Comenzó la odisea en la ambulancia para ver en cuál de los dos sanatorios de Osecac podía ser recibida. Allí dijeron "no había cama". Gracias a la buena atención del médico interviniente quedamos a la espera de una respuesta desde Osecac Buenos Aires, que nunca llegó. Así que a la madrugada tuvimos que desistir de seguir dando vueltas y recurrir sin la ambulancia a una guardia de uno de esos sanatorios. Allí fue atendida. Milagrosamente se desocupó una cama. Pero ¿cómo es posible que un paciente deambule por los sanatorios que son prestadores de Osecac para ser atendido? ¿Es que si uno tiene una obra social sindical y a los sanatorios privados no les conviene trabajar con ella, tiene que dejarse morir? O sea que si tienen la desgracia de tener Osecac y deben recurrir al Sanatorio Plaza o Julio Corzo, pueden empezar a juntar dinero para la corona, porque tanto los dos sanatorios privados como la obra social hacen, a su manera, abandono de persona. Una por prestar mal servicio y los otros por elegir a sus pacientes según la cobertura médica.
María Jimena García
DNI 24.902.231
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