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 sábado, 30 de septiembre de 2006  
Lo detuvieron por dos crímenes
Tiene 25 años, ya purgó condena por un homicidio y ahora le imputan otros dos

Un muchacho de 25 años que los primeros días de 2005 salió de prisión tras purgar una condena por homicidio, fue apresado la mañana de ayer e imputado de otros dos crímenes ocurridos el año pasado en distintos barrios de la zona sur de la ciudad.

Se trata de Gabriel Agustín Romero, a quien los agentes de la Brigada de Homicidios buscaban desde hace algo más de un años (sin mucha suerte) por su vinculación con los asesinatos de Carlos Alberto Mosquito Reinoso y Walter Antonio Rodríguez, ambos de 30 años, ocurridos en febrero y octubre del año pasado. Ayer finalmente lo apresaron en una humilde vivienda de la villa miseria de bulevar Avellaneda al 4500.

Los primeros días del año anterior, Romero salió de la cárcel de Coronda. Allí había estado cuatro años purgando una condena por el crimen de Jorge Daniel Benítez, perpetrado con un certero escopetazo en el tórax la noche del 8 de abril de 2001. Pero apenas pisó la calle, Romero volvió a las suyas.

Según los investigadores, el ahora detenido fue uno de los dos hombres que el 12 de febrero de 2005 atacó con un balazo en el omóplato derecho a Carlos Alberto Reinoso en la misma villa donde lo apresaron ayer. Además, el 10 de octubre del mismo año Romero habría asesinado a Walter Antonio Rodríguez con tres cuchillazos en pasaje Traful al 3700, en barrio Acíndar.

Desde entonces los pesquisas le habían perdido el paso. "Creemos que se fue de la ciudad por un tiempo pero hace unos días nos llegó el dato de que andaba por el barrio de nuevo y salimos a buscarlo. Cuando lo encontramos no se resistió, sabe en la que está metido y no es ningún novato, es un hombre curtido dentro y fuera de la cárcel", contó uno de los investigadores.

Sin embargo, Romero intentó despistar a los agentes de Homicidios brindando primero una identidad falsa, aunque "su fisonomía y los tatuajes que tiene lo terminaron por poner al descubierto", agregó el policía.
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