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sábado,
27 de
mayo de
2006 |
Investigan la muerte de
una embarazada por la
falta de un anestesista
Fue en la ciudad de Corrientes. Acusaciones cruzadas entre autoridades y voceros gremiales
La muerte de una embarazada en un hospital de Corrientes, ocurrida el jueves, generó una causa por homicidio culposo contra un anestesista de guardia que no estaba en su lugar de trabajo, pero el sindicato respectivo, que mantiene un largo conflicto con el estado provincial, responsabilizó a las autoridades de Salud.
El deceso ocurrió en el Hospital Angel Llano, de la capital provincial, y la víctima fue identificada como Verónica Encinas, de 23 años, quien estaba embarazada de cinco meses e ingresó con un cuadro de sangrado vaginal.
Según fuentes judiciales, los médicos determinaron que ante la gravedad del caso la mujer debía ser sometida a una cesárea, lo que no se pudo efectuar ya que el anestesista de guardia no estaba en el hospital.
El profesional, Hernán Pintos, fue en principio detenido y tras prestar declaración ante el juez de instrucción Mario Alegre quedó en libertad, aunque continúa vinculado a la causa, caratulada como homicidio culposo en concurso real con abandono de persona.
El caso comenzó con la denuncia policial contra el anestesista, presentada por la directora del hospital, María Silvia Bonassies, quien señaló que Pintos "no se encontraba en su lugar de trabajo" y demoró en llegar más de 20 minutos, tiempo que a criterio de los médicos resultó fatal para la paciente, quien falleció a las 15.45 como consecuencia de un paro cardíaco, lo mismo que el feto.
Fuentes médicas dijeron que "era una patología poco común, pero si se trataba a tiempo no iba a tener un desenlace fatal. Si se hubiese podido realizar la cirugía, existía un altísimo grado de probabilidad de salvar las dos vidas",
El director de Promoción y Protección de la Salud del Ministerio de Salud de Corrientes, Eduardo Pujol, anunció que iniciará un sumario administrativo al anestesista, para determinar su responsabilidad.
Jorge Oliveira, secretario general de la Asociación Correntina de Anestesiología, que mantiene un largo conflicto con el gobierno, responsabilizó directamente a la directora del hospital, a quien le endilgó que los médicos "no tienen los elementos adecuados para hacer intervenciones, como los defibriladores que no funcionan desde hace 20 días".
"No es que no había médico anestesiólogo, como dijo la directora, sino que no tenemos los elementos", sostuvo el gremialista, y puntualizó que en esas circunstancias, "de nada vale la presencia de un médico por más capacitado que esté".
Los anestesistas y el gobierno mantienen desde hace varios meses un conflicto por el número de profesionales que deben ser formados anualmente en esa especialidad. (Télam)
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