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 miércoles, 29 de marzo de 2006  
OPINION
La escuela y los medios: un vínculo posible

En cierta ocasión y ante un numeroso público docente, un especialista en educación contó esta anécdota: "En una reunión de padres les pregunté si pensaban que la televisión era educativa. Enseguida me respondieron en un común acuerdo que: «No». De manera inmediata les pregunté si creían que sus hijos aprendían cosas de la televisión. Con la misma rapidez y unanimidad de ideas me dijeron: «Sí»".

En realidad, el profesor intentaba introducir entre los educadores el debate que durante años se mantiene entre la relación escuela y medios de comunicación. O, dicho de otra manera, las preguntas que se abren en torno a este vínculo: ¿Cuánto de educativo tienen los medios? ¿Cuánto y qué aprenden los chicos de ellos?

Claro que la discusión no está cerrada. Algunos ven en ellos serios enemigos, otros meros entretenimientos.

Pero también son muchas las experiencias escolares que se han inclinado por tomar de los medios lo que es útil para enriquecer los aprendizajes, además de ponerse a estudiar qué dicen y dejan de decir de la realidad. Y, -como diría el pedagogo Roberto Follari- a poner palabras allí donde éstas están ausentes.

Estas experiencias aceptan de antemano que educar en materia de medios de comunicación es necesario y posible. Entonces se animan y sugieren a sus alumnos programas de televisión para mirar y discutir, diseñan y producen sus propios programas de radio y periódicos escolares, entre otras iniciativas. Entienden, en definitiva, que el rol de los medios en la construcción de conocimiento no es ingenua. Algo más o menos parecido a lo que David Stralhaim plantea en la película "Buenas noches, buena suerte", en el papel clave del periodista Edward Murrow que se enfrenta a las actitudes del senador norteamericano Joseph McCarthey.

Para esas experiencias -incipientes o ya fortalecidas- la discusión de si debe verse el Mundial en las escuelas no es circunstancial. El fenómeno del campeonato mundial es entendido en todo caso como una oportunidad más para compartir con los alumnos un momento recreativo pero también de indagar en los fenómenos culturales y sociales que provocan medios y deporte.
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