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domingo,
19 de
marzo de
2006 |
Investigan seguimientos a Garré, dirigentes políticos y sociales y periodistas
Espionaje: relevan a dos jefes de la Armada
Fueron separados de la fuerza por realizar tareas de inteligencia ilegales. Allanaron una base en Chubut
Dos altos jefes de la Armada fueron separados de sus cargos a raíz de una causa abierta en la Justicia federal de Chubut en la que se investiga la recolección de datos y el seguimiento ilegal de funcionarios -entre ellos la ministra de Defensa, Nilda Garré-, dirigentes políticos, gremialistas y periodistas.
Se trata del comandante de Operaciones Navales, vicealmirante Eduardo Avilés (número 3 de la fuerza), y del director de Inteligencia Naval, contraalmirante Pablo Rossi (séptimo en el escalafón).
Godoy dispuso los relevos luego de reunirse con la ministra de Defensa, quien le expresó su "preocupación" por los resultados que arrojó la investigación.
Según la denuncia presentada el viernes pasado por el Centro de Estudios Legales y Sociales (Cels) ante el juez federal de Rawson Jorge Pfleger, los marinos ordenaron tareas de inteligencia sobre entidades sociales, organismos de derechos humanos, periodistas y funcionarios nacionales y de Chubut, de los cuales existiría material recopilado.
El titular del Cels, Horacio Verbitsky, dijo que los datos que motivaron la denuncia fueron aportados por un oficial de la Armada que se negó a cumplir una orden "prohibida por la ley". Se trata de "un hombre joven" que terminó sancionado por su actitud.
El oficial aportó, además, material fotográfico, un archivo de la oficina de Inteligencia de la Base Aeronaval Almirante Zar (Trelew), órdenes secretas, instantáneas de manifestantes y fichas de funcionarios.
Entre esas fichas se encuentran la de la titular de la cartera de Defensa, con foto y rótulo "estrictamente secreto y confidencial", y la del ex viceministro del área Jaime Garreta.
Verbitsky, junto a Gastón Chillier, director ejecutivo del centro, afirmó que personal de la Armada "estaba investigando al Cels, al gobierno nacional, a Garré y a Garreta". También al secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde, sindicalistas y dirigentes sociales.
Para el Cels, el caso revela "la existencia de archivos de Inteligencia" de la última dictadura militar que la Armada "tendría en su poder", pese a que públicamente se aseguró que habían sido destruidos.
Pflejer ordenó el allanamiento de la base ubicada en la ciudad chubutense, donde también se encontraron informes sobre la causa vinculada a la denominada Masacre de Trelew (22 de agosto de 1972).
"Hay informes que hasta mencionan al presidente Néstor Kirchner por actos preparatorios vinculados a la masacre", acotó Verbitsky. Y existe un paper que muestra la "preocupación de la fuerza ante la posibilidad de que se reabra la causa" por el fusilamiento de dirigentes del ERP, de Montoneros y de las FAR que intentaron fugarse de prisión.
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