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domingo,
19 de
febrero de
2006 |
Primera C
Triunfo y carnaval salaíto
Argentino venció en el Olaeta a Fénix por 2 a 0 y sigue siendo líder en la zona par
Lucas Vitantonio / Ovación
Argentino sueña despierto. Luego de una primera etapa de torneo con altibajos y rendimientos irregulares, en la segunda fase el salaíto encontró el rumbo y hoy es uno de los líderes de la zona par de la Primera C. Con la inobjetable victoria de ayer por 2 a 0 ante Fénix el equipo cosechó nueve puntos luego de tres presentaciones y así disfruta de las mieles del puntaje ideal. Con un fútbol vistoso, contundencia ofensiva y recambio de jugadores a la hora de ensayar variantes tácticas, el conjunto albo tiene razones de peso para animarse a la utopía del ascenso.
El calor insoportable hizo que el trámite en la etapa inicial fuera áspero y friccionado. Las energías estuvieron puestas en marcar, más que en progresar en ataque. Los dos equipos salieron a plantar bandera en el mediocampo y allí ninguno pudo torcerle la muñeca al adversario.
Igualmente hubo un intercambio de golpes en el comienzo. Primero lo perdió el mediocampista de Fénix, Daniel Petriras, cuando su remate salió besando el palo izquierdo de Carlos López. Y enseguida contestó el local, pero Pablo Módica falló el cabezazo goleador abajo del arco.
Las emociones volvieron en el final de la etapa. Juan Balmaceda metió un globo sensacional que rebotó en el travesaño ante la desesperación del arquero visitante Luciano Menon. Tras cartón, Sebastián Neuspiller apareció como un fantasma en el área salaíta pero su cabezazo encontró la respuesta de Carlos López.
En el complemento el local salió con nafta súper y su rival siguió impulsado a GNC. La diferencia de velocidad no tardó en plasmarse en la red. A los seis minutos el incansable Sandro Sánchez metió un fierrazo sin ángulo desde la derecha y la pelota se filtró en el primer palo del arco visitante ante la sorpresa del guardavalla.
Con la diferencia, Argentino se preocupó en hacer circular el balón hasta encontrar los espacios para definir el pleito. Una de las más claras lo tuvo como protagonista al ingresado Sebastián Flores Coronel, ex Central, que levantó el remate por encima del travesaño de frente al arco y sin marca.
La definición llegó a los 34 minutos por obra de Miguel Manzi, que ejecutó el tiro libre con la precisión de un cirujano y la pelota se anidó en el ángulo izquierdo decretando el 2 a 0 definitivo, irremontable.
Para el final quedaron un par de detalles. La expulsión de Gustavo Godoy por una falta descalificadora al hábil Hugo Ibáñez y el canto ilusionado del pueblo salaíto, que desató el carnaval en las tribunas y sueña con pelear por el ascenso.
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Fotos
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Miguel Manzi elude a un rival.
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