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sábado,
10 de
diciembre de
2005 |
Los espectáculos
en El Círculo III
Respecto de la carta publicada el martes pasado y firmada por el presidente del teatro El Círculo, Guido Martínez Carbonell, quiero decir lo siguiente: le regalé una entrada a mi madre en su día, que efectivamente llevaba la leyenda "visión dificultosa" impresa en el frente. Pero debería haber llevado la leyenda "visión nula", ya que probablemente era una de las 250 ubicaciones de esas características a las que refiere Carbonell, que supuestamente no se ofrecen. No pagué un precio económico, como lo hubiese hecho según Carbonell en el Colón o la Scala de Milán; aboné exactamente lo mismo que quienes veían perfectamente el espectáculo: 45 pesos. Y nadie le ofreció a mi madre el reembolso del dinero. El punto es, ¿para qué el engaño gratuito? Hubiese comprado el ticket aun si me decían que no se veía nada (al momento de mi compra sólo quedaban 10 entradas). Y aun si no lo hubiese hecho, deberían haberme dado la opción de elegir. Creo que tanto E. Caruso en 1916 como la Orquesta de Salzburgo hubiesen dado un tirón de orejas al responsable de poner en manos de tan mala organización a nuestro majestuoso teatro El Círculo.
Camila Altamira
[email protected]
N. de la R.: Esta polémica se inició con la carta de Rodrigo Muñoz, el 1º de diciembre, quien planteó que esta sala tiene en ciertos sectores problemas de audio y de visión. El martes pasado el presidente del teatro, Guido Martínez Carbonell, explicó que de las 1.700 ubicaciones que tiene El Círculo, alrededor de 100 son de visión dificultosa y 250 son de visión nula. Estas últimos no se ofrecen al público. Y para el caso de visión dificultosa se imprime esa advertencia en la entrada. "En el espectáculo de Serrat, que motivó la queja de Muñoz, el teatro fue alquilado y la responsabilidad recae en los empresarios organizadores", aclaró.
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