
|
miércoles,
12 de
octubre de
2005 |
Boggiano aún
se dice juez de
la Corte y sigue
en su despacho
El destituido ministro de la Corte Antonio Boggiano ratificó ayer su intención de seguir en el cargo hasta que quede "firme" la decisión de echarlo tomada por el Senado, aunque dijo que no hará "nada que pueda afectar la imagen" del máximo tribunal.
"No haré nada que pueda afectar la imagen de la Corte", declaró el ex juez al abrir ayer la primera conferencia de prensa convocada por él a lo largo de los 15 años que integró el máximo tribunal, con lo que rompió el "bajísimo perfil" que -destacó- tuvo siempre a lo largo de su gestión.
"Me siento normalmente en funciones, a la espera de las decisiones que se adopten", aseguró al ratificar que para él la destitución resuelta en el Senado el 28 de septiembre pasado no estará firme hasta que se resuelva un recurso extraordinario que presentará la semana próxima ante la Cámara alta.
Considerado el último integrante de la llamada "mayoría automática" menemista, el ministro destituido volvió a reiterar que está en condiciones de firmar fallos en la Corte, aunque aclaró que no lo hará para "no generar ninguna conflictividad".
"Tengo la obligación de informar al país cuál es mi posición actual", justificó a la hora de explicar por qué llamó a la sorpresiva conferencia de prensa en el despacho al que todavía acude todos los días en el cuarto piso del Palacio de Justicia porteño.
Tras la sentencia dictada por el Senado el 29 de septiembre último, al término del juicio político en su contra, la Corte no volvió a realizar sus reuniones de acuerdos semanales para evitar enfrentar una situación incómoda con el destituido ministro.
La mayoría de los jueces de la Corte mantienen un razonamiento inverso al de Boggiano: lo dan por destituido y consideran que la medida es de cumplimiento efectivo, al menos hasta que el máximo tribunal integrado por conjueces resuelva las apelaciones.
Sin embargo, según fuentes del tribunal, siempre se permitió a ministros en la misma situación que Boggiano conservar su despacho, la custodia y otros privilegios como mantener su chofer y recibir los periódicos hasta que el fallo quede firme.
Para explicar las razones de su actitud, Boggiano se amparó en una medida provisoria dictada por los conjueces, quienes un día antes de su destitución lo restituyeron en el cargo al levantar la suspensión que le impuso el Senado.
El abogado de Boggiano, Marcelo Sancinetti, coincidió con su cliente a la hora de detallar que la destitución será efectiva sólo si la Cámara alta rechaza el recurso extraordinario y los conjueces de la Corte fallan contra el ministro.
enviar nota por e-mail
|
|
|