
|
miércoles,
12 de
octubre de
2005 |
Tristes coincidencias
La muerte de Oscar Martín en su casa de Avellaneda y San Lorenzo hizo recordar a algunos vecinos que se habían acercado a la vivienda de la víctima de la muerte de Aldo Racamatto, de 76 años, ocurrida el último 3 de septiembre. El anciano había aparecido brutalmente golpeado en su casa de Urquiza al 4100, a una cuadra de la de Martín. Y si bien Martín era mucho más joven, la escena de aquel crimen era muy parecida: la vivienda estaba toda revuelta y los investigadores no habían podido acreditar que los ladrones hubiesen huido con algo de valor, ya que el anciano no era adinerado. En rigor, otro asesinato ocurrió seis días después del de Racamatto, cuando intrusos agredieron a Luis Saisi, de 82 años, en su casa de Lima y San Luis (a seis cuadras de la anterior). Saisi murió al día siguiente por un golpe que lo había dejado en coma. Tampoco se había determinado que los homicidas hubieran huido con el dinero que aparentemente buscaban.
Pero más allá de las diferencias y semejanzas entre los casos, hay una coincidencia sugestiva, lo cual ni siquiera implica que estas muertes puedan estar relacionadas: en ninguno de los hechos habían sido forzadas las cerraduras.
enviar nota por e-mail
|
|
|