
|
miércoles,
12 de
octubre de
2005 |
Un servicio igual en barrio Larrea
El 1º de febrero pasado en barrio Larrea hubo un hecho calcado al sucedido ayer en Tablada. Un grupo indeterminado de delincuentes ingresó al mediodía a la casa de un jubilado en Nicaragua al 700 que había sido internado. De allí sustrajeron una heladera, un lavarropas y dos garrafas que fueron transportadas por un fletero contactado telefónicamente. El chofer, ajeno a la maniobra, llevó los elementos hasta una casa de Franklin al 3200 donde lo esperaba un hombre que, sin saber de donde provenían la mercadería, había comprado el set de electrodomésticos usados por 200 pesos. Cobró muy barato el servicio.
"Por 10 pesos quedé pegado en todo esto", dijo en aquella oportunidad Eduardo, el fletero, de 54 años. "Me contrataron para cargar cosas en una casa. Llegué y abrieron la puerta como si nada. En ningún momento hicieron nada sospechoso. Se movían como quién conoce la casa. Cargaron las cosas y me llevaron a la calle Franklin a la altura del 3200", explicó el hombre. "Después de dejar las cosas me fui e hice otro flete. Y cuando volvía a casa me encontré con la novedad. «Te anda buscando la policía», me dijo mi hija. "Les cobré diez pesos porque no llegaba a una hora de trabajo y era por acá nomás, a seis o siete cuadras", contó el trabajador.
enviar nota por e-mail
|
|
|