
|
miércoles,
12 de
octubre de
2005 |
Música de una temporada
El artista dijo que se edita material para ser deshechado
Alberto Cortez aseguró que en algunos casos la industria discográfica se encuentra ante el conflicto de acompañar la transformación del mercado con nuevos productos, sin descuidar a los artistas tradicionales: "Las compañías discográficas están entre la espada y la pared -explicó-. En principio, cada vez que lanzan un nuevo valor tienen que hacer unas inversiones gigantescas en publicidad para tratar de meterlo en el mercado, sin embargo los clásicos, los que ya atravesamos esa época, somos los que estamos rescatando esas casas discográficas".
"Así -añadió- se editan compilaciones, como •Lo mejor de...' o •Fin de año con...'. En España cuando se edita un disco de Raphael, de Serrat, o en mi caso, por ejemplo, se promociona directamente en base al nombre que uno tiene y son esos los discos que se venden. Así lo indican las regalías que todavía nos pagan. Entonces me doy cuenta, porque a veces parece que estoy fuera de concurso dentro del mundo discográfico, y evidentemente no es así. Lo que pasa es que hoy se hace música para los chicos, porque son a los que mejor se puede engañar. Se hace música desechable. Los chicos compran hoy, lo tiran y mañana quieren otro", señaló.
enviar nota por e-mail
|
|
|