|
miércoles,
17 de
agosto de
2005 |
Un alegato contra la violencia
"En los últimos clásicos no pasaron muchas cosas malas. Pienso que la gente lo ha vivido con mucha pasión pero con tranquilidad. Ojalá que sea así, que la gente vaya a disfrutar de un clásico", se ilusiona Cata Díaz sin forzar una pose de consejero de masas. "No se puede recomendar nada. El hincha tiene una gran pasión y lo que pueda decir yo u otra persona, no va a influir en lo que sienta cuando esté detrás del alambrado", reconoce, aunque pretende que la pasión no se descarrile. Lo mismo sienten sus compañeros de Boca.
Al respecto, Marino tiene una aspiración: "Que todos tengamos presente que el fútbol es antes que nada un deporte. Hay que vivir los partidos con intensidad pero con un cuota de educación para evitar hechos de violencia. Estoy convencido que los clásicos que se vienen van a ser una fiesta y la gente podrá disfrutarlos", dice.
El Pato suscribe ese punto de vista positivo: "A todos nos encantaría que los clásicos terminen de la mejor manera, pero reconozco que por la pasión con la que se vive, a veces se hace insostenible. Lo mejor sería que no pasara nada, pero si hay un resultado adverso o si hay una goleada se complica porque la gente se empieza a trepar a los alambrados. Uno desearía que no se defina el partido hasta el último segundo. En la Argentina se vive el fútbol como en ningún otro lado, por eso somos tan calentones. La pasión no se maneja fácil. Pero no habría que hablar tanto porque así se construye la idea de que sí o sí va a ocurrir. Entonces preferiría solamente hablar de fútbol, confiar en que todo va a salir bien y que se va a jugar al fútbol".
enviar nota por e-mail
|
|
|