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 domingo, 14 de agosto de 2005  
El cantautor habla de las polémicas que provocó su nuevo álbum
Gieco:"Cuando escribís canciones sociales tenés que enfrentar a muchos hipócritas"
El rosquinense asegura que no tiene cargo de conciencia alguno y dice que el CD es "maravilloso"

José L. Cavazza / La Capital

"Por favor, perdón y gracias", el nuevo disco de León Gieco, ya está en las disquerías sin el polémico tema "Un minuto", que habla sobre la tragedia de Cromañón y que canta Pato Fontanet, de Callejeros. En su primera edición, un mes atrás, la canción había sido incluida, y luego Gieco accedió a retirarla tras un reclamo de los padres de las víctimas del incendio de la discoteca.

Ahora, tras el revuelo que armó el disco por esta y por otras canciones, Gieco se sienta a hablar. Tranquilo, con alguna que otra carcajada estruendosa, pero también con más de una bronca que vomita como un volcán encendido.

-¿Qué sacaste en limpio tras el vendaval?

-Todo. No tengo cargo de conciencia, al contrario. Saqué en limpio este disco que es maravilloso, lo quiero mucho, me costó mucho hacerlo y lo grabé con unos artistas impresionantes. Mientras tenga la vida, para mí está todo bien.

-¿Esperaste un par de semanas para salir a hablar del disco, ¿por que?

-Es que el disco tuvo, como ya se sabe, un par de percances. Primero se iba a llamar "Santa Tejerina" pero justo fue el juicio oral a Romina Tejerina, entonces parecía una especulación. El tema lo compuse hace más de un año y siempre pensé que se iba a llamar así. Le sacamos el título y entonces Julieta Ulanosvki, que fue una de las chicas que hizo la tapa, propuso "Por favor, perdón y gracias" porque dice que resumía el espíritu del álbum. Después, tuve problemas con la compañía de Fontanet que no quería autorizar "Un minuto"; luego, editado el CD, vinieron los padres de las víctimas de Cromañón a decir que el tema les dolía mucho y me pidieron que lo sacara del álbum. Hice lo mismo que Charly cuando quiso en un concierto hacer volar bultos desde un helicóptero sobre el Río de la Plata simulando los vuelos de la muerte de la dictadura, y las Madres les pidió que no lo hiciera porque ese hecho artístico les iba a producir mucho dolor.

-Lo que pasó con "Un minuto" no fue un poco como "matar al cartero"?

-Es sólo una canción entre las 400 que hice. Así que no tuve problemas en sacarla si a ellos les provocaba dolor. De todos modos, los mismos padres que me pidieron a mí que retirara la canción fueron los mismos que escracharon a Stella de Carlotto. Los llamé por teléfono y les pedí que fueran a pedirle perdón inmediatamente.

-Así y todo, hacer desparecerla, con todo lo que esa palabra implica en este país...

-Bueno, pero la canción no está desaparecida, está flotando en el aire y además está incluida en 30 mil discos que ya habían sido editados, se bajó por Internet mil veces... y a lo mejor algún día, cuando tengamos 80 años y estemos con bastón también la cantemos (risas).

-El CD anterior, "Bandidos rurales", tenía una visión romántica de sus personajes; el nuevo CD en cambio es una visión cruda de algunos aspectos de nuestra sociedad.

-Es así. Pero de todos modos también tuve problemas con aquel disco. Un día en la calle me paró una piba y me dijo: "Cuando vos decís Solveira, cantás Solveira un torturador, o Solveira y un torturador". Yo le dije: "Solveira y un torturador"; entonces, la piba me contestó: "Ah, bueno, porque Solveira era mi abuelo". Siempre hay un problema cuando escribís canciones sociales. Me costó además que ciertos viejos policías en La Pampa me dijeran que yo estaba equivocado, que yo no podía santificar a Bairoleto, un tipo que había matado a policías.

-Al menos no tuviste una denuncia penal como ocurrió ahora con "Santa Tejerina"...

-Es ridículo que alguien pueda pensar que santificar a Tejerina no es sólo una metáfora. En realidad, la santificación de Tejerina es un pedido de indulto, por la violencia que sufrió esa piba antes de matar a su hijita.

-¿No estás pensando seriamente en hacer un disco hablando sólo de marcianos?

-(Risas) ¡No!, sobre la pelotudez del Discovery. Viste, todo el mundo está preocupado por el Discovery. La gente suele ser más papista que el Papa. Hay mucha hipocresía, y cuando escribís canciones sociales tenés que enfrentar a muchos tipos hipócritas.

-Vos sos un tipo popular y al mismo tiempo creíble; ¿no sentís miedo de lo que decís en algunas canciones se convierta en una especie de pontificación, es decir, "esto está bien y esto está mal"?

-En todo caso digo lo que está bien o está mal para mí. Cuando voy a trabajar para los Sin Tierra de Santiago del Estero me pongo en contra del gobierno de Juárez; cuando hablo del desmonte en Salta estoy en contra del gobierno de Romero, y así sucesivamente. Es así este país, pero gracias a Dios que estamos en democracia y cada uno puede hablar de lo que quiera. Yo hablo con mi veleta y mi sentimiento, pero no especulo con la muerte de los chicos con una canción como me dijeron algunos de los padres de Cromañón. ¿El Guernica es una especulación también, y los poemas de Neruda que hablaban sobre los desaparecidos chilenos? Especulación es cuando hablan de pelotudeces en las canciones. Acá todo el mundo va a ver a Luis Miguel y el chabón se va y se lleva toda la guita a Miami. ¿Eso no es especulación? Una mierda es eso.

-Dedicarte un tema a vos mismo, ¿es como decir, para mí también algo hay?

-Sí, es una canción que hizo mi mujer para mí, como diciendo "pará un cacho, hermano, mirá un poco la luna, dejá de levantar tan rápido el culo de la silla" (risas).

-Y "La carneada" habla de vos, de tu infancia de pueblo, de las cosas sencillas.

-Esa está dedicada a mi grupo preferido, The Band, que acompañó a Bob Dylan durante diez años. Habla de la carneada que es algo que yo viví en la chacra de mi abuelo.

-Y también de un amor imposible...

-Sí, un amor entre primos, ¿quién no estuvo enamorado de una prima alguna vez? Una vieja tradición piamontesa decía que en Piamonte se casaban entre primos para no entregar las tierras.
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