| miércoles, 17 de diciembre de 2003 | Logro de Abuelas de Plaza de Mayo Recuperó su identidad un joven apropiado en 1978 Había sido entregado a un comerciante en Campo de Mayo, donde estaban secuestrados sus padres Las Abuelas de Plaza de Mayo anunciaron ayer la recuperación de la identidad de un niño apropiado en 1978 por un comerciante que "lo buscó en Campo de Mayo" y lo llevó a Paraguay, donde lo anotó como propio, con lo que suman 76 los menores encontrados por la entidad.
Durante una conferencia de prensa, la titular de la Asociación, Estela Carlotto, indicó que el joven, del que sólo trascendió su nombre, Gustavo, es hijo biológico del matrimonio formado por Olga Mabel Ferreira y Oscar Donato Godoy, ambos secuestrados el 28 de febrero de 1978 en su domicilio del barrio Ricardo Rojas de General Pacheco, en la provincia de Buenos Aires.
El joven tiene actualmente 25 años, vivió su infancia en Paraguay, estudia Agronomía y vive en Córdoba desde hace algunos años.
Allí Gustavo supo que era hijo de desaparecidos cuando el hombre que lo crió le confesó, mientras agonizaba, que lo "buscó" en el campo de concentración que funcionaba en Campo de Mayo, donde se lo entregó un militar cuyo nombre procuran conocer las Abuelas de Plaza de Mayo.
La confesión del "padre de crianza" llevó al joven a presentarse espontáneamente a fines de 2001 en la sede cordobesa de Abuelas de Plaza de Mayo, donde inició el camino para recuperar su verdadera identidad.
Recién el 4 de diciembre pasado, Gustavo supo que el Banco de Datos Genéticos que funciona en el Hospital Durand informó que pertenece al grupo familiar Godoy-Ferreyra con "un 99,999 por ciento de inclusión".
Según relató Carlotto, el reencuentro familiar aún no se produjo y se espera que se concrete en los próximos días en Buenos Aires, donde lo esperan sus hermanos, su tía Marta y sus primos. El nieto recuperado "buscó su identidad por voluntad propia y fue contenido emocionalmente por las abuelas cordobesas", destacó Carlotto, quien aseguró que "Gustavo no tiene problemas de crianza" y fue acompañado por una tía adoptiva en la búsqueda de su verdadera familia.
Poco a poco, el nieto recuperado número 76 pudo reconstruir su historia familiar interrumpida abruptamente el 28 de febrero de 1978, en la casa familiar de General Pacheco donde su madre, Olga, esperaba dar a luz a su quinto hijo, en los primeros días de marzo. Su padre, Oscar, trabajaba en Papeleras Mosconi, donde fue delegado sindical.
El matrimonio fue secuestrado con un "despliegue inusual" por más de 15 efectivos militares integrantes de los grupos de tareas, vestidos de civil, encapuchados y fuertemente armados que llegaron en tres autos Ford Falcon blancos.
A partir de ese momento sus hermanos, el menor tenía apenas un año y medio, quedaron al cuidado de la familia materna, una tía muy humilde con un montón de hijos que crió como suyos a sus sobrinos y "nunca dejó de buscarlo". enviar nota por e-mail | | Fotos | | Estela de Carlotto anunció la recuperación. | | |