Año CXXXVI
 Nº 49.738
Rosario,
jueves  30 de
enero de 2003
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Charras: El deseo de querer y no poder
El ex Rosario Central vio el torneo desde la platea por una lesión en el hombro

Por dentro le quedó un sabor agridulce. Le tocó padecer en carne propia las dos caras de la moneda. Primero lidió con una maldita lesión en su hombro justo en el primer partido del Sudamericano y lo marginó del campeonato. Pero después vivió uno de los momentos más felices para cualquier jugador. Porque sólo unos pocos privilegiados pueden salir campeón de un torneo tan importante como lo es el Sub 20. Y el lateral volante izquierdo del CSK Sofía de Bulgaria, Marcos Charras resultó, a pesar de ese infortunio, uno de esos pibes que lograron dar la vuelta olímpica. Y refugiado entre el afecto de sus círculo íntimo, el Negro narró su experiencia con Ovacion.
"Haber tenido esa mala suerte en el primer partido me puso muy mal, sobre todo en lo anímico. Pero gracias a Dios, después fui recuperándome poco a poco. El apoyo de mi familia, el cuerpo técnico y los chicos de la selección fueron fundamental para revertir ese mal momento que viví cuando tuve que dejar el equipo por lesión", sostuvo en Negro con cierta dosis de nostalgia.
-¿Qué fue lo primero que hiciste cuando terminó el partido con Colombia?
-Empecé a correr como loco, quería festejar con todos los chicos. Me vinieron muchos recuerdos a la cabeza. Por ejemplo pensé cuando me lesioné, que dicho sea se paso, me amargué un poco. Pero después comencé a saltar y a cantar con los pibes y disfruté de ese momento.
-¿Te dio más bronca dejar el torneo justo cuando el Sudamericano te servía además para que la gente te conociera un poco mejor?
-Por supuesto. Yo no iba al torneo para jugar bien así después tenía la posibilidad de poder pasar a otro club europeo. Primero quería mostrarme ante mi gente y deseaba poder retribuirle la confianza al cuerpo técnico que había depositado en mí en su momento.
-¿Cuál fue el partido que más sufriste viéndolo desde la platea?
-Los últimos tres del torneo. Pero en el último, el de Colombia, estaba realmente como loco. Quería gritar un gol y ganar el partido. Deseaba abrazar la Copa y dar la vuelta olímpica. Y gracias a Dios pude hacerlo.
-¿Cuál será tu objetivo más inmediato?
-Primero trataré de recuperarme lo más rápido posible para volver a entrenar con normalidad. Y después, veré si a fin de febrero puedo integrar el preselectivo que disputará el Mundial en marzo. Porque esa será mi mayor meta a corto plazo. Y espero poder alcanzarla.
M.B.


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