Mientras el presidente Eduardo Duhalde calificó ayer como "un paso histórico" el anuncio de la reforma política, el secretario general de la Presidencia, Aníbal Fernández, afirmó que el recorte del gasto político "será inmediato" en "los distintos esquemas del Poder Ejecutivo", pero admitió que "hay otras reformas" que requerirán más tiempo, sobre todo "las que necesitan de una modificación de la Constitución". En ese sentido, el ministro de Justicia, el radical Jorge Vanossi, sostuvo que la intención del gobierno es "abrir el debate" para una reforma de la Carta Magna que tienda a mejorar "la calidad de vida institucional y cultural" de la sociedad. Duhalde, en su habitual programa de los sábados por radio Nacional "Conversando con el Presidente", calificó de "un paso histórico" el anuncio que efectuó el viernes, donde incluyó, además de la reducción del gasto político, una reforma constitucional para pasar de un sistema de gobierno presidencialista a otro parlamentario, con la creación de la figura de un primer ministro. Por su parte, Vanossi destacó que el proyecto lanzado por Duhalde tiene por intención "instalar un debate en la sociedad que no tenga como eje lo puramente electoral", sino que, "en un país donde las instituciones están tan jaqueadas, tratar de vigorizarlas, apuntalarlas con mecanismos que permitan la gobernabilidad y armonicen la participación". Vanossi coincidió con Fernández, en que de la anunciada reforma política sólo podrán aplicarse en lo "inmediato" algunos puntos, como la reducción de los gastos en sectores como el Poder Ejecutivo, del número de diputados y de las legislaturas provinciales y municipales, como la eliminación de las listas sábana, que se pueden concretar a través de leyes. En cambio, los funcionarios admitieron que los temas que requieren una reforma constitucional como la modificación del período de elecciones o del sistema de gobierno, "obviamente" llevarán más tiempo de debate. Duhalde destacó que en el proyecto que será enviado al Congreso "terminamos con las listas sábana, un viejo reclamo" de la sociedad, al tiempo que volvió a advertir que "las elecciones no pueden ser cada dos años", como ocurre actualmente, porque "así es muy difícil poder gobernar". También advirtió a los partidos políticos que "si son capaces de impulsar la renovación, seguramente sobrevivirán a esta nueva etapa", pero si no lo hacen "les va a ser mucho más difícil" sostenerse en el marco del fuerte descreimiento social. Volviendo a Fernández, negó que la reforma política se retrase ante la necesidad de solucionar primero "la coyuntura" económica, y si bien aclaró que "hay variables que hay que controlar", "hay medidas" del recorte político que "son inmediatas y que están yendo al Congreso y las respectivas legislaturas" para su puesta en práctica "inmediatamente".
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