"El Frente Islámico Internacional para la Jihad (guerra santa) contra EEUU e Israel emitió, por la gracia de Alá, una fatwa (decreto religioso) terminante que ordena a la nación islámica llevar a cabo la Jihad para liberar los lugares sagrados. Si la instigación a la Jihad contra judíos y norteamericanos se considera un crimen, la historia será testigo de que soy un criminal". Hace dos años, un ya famoso Osama Bin Laden, explicaba a Occidente por qué había atacado las embajadas de EEUU en Africa 1998.
Hoy, el hombre más buscado del planeta es el máximo sospechoso de la carnicería del World Trade Center. Osama Bin Mohamad Bin Awad Bin Laden nació en Riad -la capital de Arabia Saudita- en 1957. Graduado en el Departamento de Economía y Gestión de la Universidad de Riad, es uno de los herederos de la mayor empresa contratista de Arabia Saudita. El hombre, de barba y turbante, vive en una cueva en las montañas cerca de Kandahar, en el sur afgano, aunque es probable que se haya mudado después del martes a la localidad oriental de Jalalabab.
Bin Laden es el criminal extranjero más buscado por EEUU. Según la última cotización, su cabeza vale cerca de cinco millones de dólares y se lo busca "vivo o muerto", de acuerdo a los dichos de George Bush. Se lo considera instigador de una serie de ataques contra Estados Unidos:
* Coche bomba contra las Torres Gemelas en febrero de 1993 (seis muertos y centenares de heridos).
* Atentado con coche bomba en Riad, Arabia Saudita, en noviembre de 1995 (7 muertos, 5 de ellos estadounidenses).
* Ataque con un camión con explosivos en Dharam, Arabia Saudita, en junio de 1996 que mató a 19 soldados.
* Las mortíferas explosiones contra las embajadas estadounidenses en Nairobi (Kenia) y Dar es Salaam (Tanzania) en las que murieron 257 personas -12 estadounidenses- en agosto de 1998.
* Y el ataque con un bote bomba contra el destructor USS Cole, en Yemen, donde murieron 17 marinos norteamericanos en octubre del año pasado.
También se lo vincula al atentado que en 1992 les costó la vida a dos turistas en Yemen y a un ataque contra soldados estadounidenses en Somalia, pero Bin Laden lo rechaza. "EEUU sabe que llevo más de 10 años atacándolo, por la gracia de Alá. Asegura que soy totalmente responsable de la muerte de sus soldados en Somalia. Alá sabe que nos habría complacido matar a soldados norteamericanos", expresaba Bin Laden en una nota transcripta por el diario El País de Madrid hace dos años.
Este hombre de apariencia frágil, que se mueve con un bastón por problemas crónicos en su espalda, vive en Afganistán con sus tres mujeres, un número indeterminado de hijos y un fusil ruso AK-47 siempre a mano. Se vinculó a Afganistán y sus circunstancias en diciembre de 1979 cuando las tropas de la ex URSS invadieron el país, en lo que sería su propio Vietnam.
Bin Laden y la CIA
Desde ese momento la vinculación de Bin Laden con el mundo occidental y Estados Unidos, vía la CIA, tiene distintos ribetes. La CIA posa sus ojos en Bin Laden por necesidad y por las fabulosas relaciones que el joven tenía con los sauditas, por los negocios familiares, y con los afganos, por ser un camarada de armas. Un nexo más que interesante.
"Las relaciones de Osama con el Ministerio del Interior saudita le permitieron en 1988 convertirse en el cerebro del reclutamiento de los voluntarios musulmanes, que desde todo el mundo transitaban por Yeda (la ciudad natal de los Laden) camino a Afganistán. La operación, convertida en una guerra santa, contaba en sus inicios con el apoyo del rey Fahd, el visto bueno de la propia Casa Blanca y el entusiasmo de legiones de jóvenes árabes. Millares de mujahidines (combatientes) recibieron instrucción militar de soldados desertores egipcios, armamento de la CIA y ayuda económica del propio bolsillo de Osama. Se calcula que Bin Laden gastó cerca de 3.000 millones de dólares de la fortuna familiar, según informes policiales sauditas", explicaba Ferran Sales en el diario español El País en 1998. Los rusos dejaron Afganistán en febrero de 1989 con 15.000 hombres menos.
La Guerra del Golfo -1990/91- marcó el final de la relación de Bin Laden con Estados Unidos. Para el millonario saudita esto fue una violación al carácter sagrado del Islam. A partir de allí, odio y rencor. Se exilió en Sudán para luego regresar a Afganistán. En 1994 pasó a ser un hombre sin nacionalidad. Arabia saudita se la retiró por presión estadounidense.
En el desierto afgano, Bin Laden edificó, siguiendo el modelo de la resistencia contra los soviéticos, una red de bases de entrenamiento para su guerrilla. Los combatientes islámicos fueron activamente a la guerra en la ex Yugoslavia (Bosnia y Kosovo) y Chechenia. Además, desde 1992 Bin Laden apoya a la guerrilla de Abu Sayyaf, que lucha por un Estado independiente al sur de Filipinas. Hasta febrero de 2001, su movimiento contaba con 37 "mártires", caídos en 17 lugares diferentes del mundo, a los que habrá que agregarles los 19 terroristas que actuaron el martes pasado.
Un informe del consejo de fuerzas fronterizas de la Comunidad de Estados Independientes (CEI), que agrupó a los países que pertenecieron a la URSS hasta su disolución, indicó hace tres meses que Bin Laden dispone de un ejército de 35.000 guerrilleros árabes, centroasiáticos, chechenos, paquistaníes y filipinos. Sus bases están en Afganistán.