Si Carlos Menem quiere realmente pasar la luna de miel junto a su flamante esposa en Siria deberá estar dispuesto a enfrentarse al fantasma que más lo atormenta desde que estalló el escándalo de las armas: subir las escaleras de los Tribunales Federales de Comodoro Py. Una vez allí, tendrá que pedirle permiso al juez Jorge Urso. Aunque se lo tome como una formalidad, este paso no sería menor. Por primera vez desde que dejó la Casa Rosada Menem debería ponerse cara a cara con un juez por una causa que lo involucra. Esto es así porque ayer Urso rechazó la solicitud de la defensa del ex presidente para que éste abandone el país. Paralelamente, el gobierno salió a desmentir categóricamente la posibilidad de que se esté pensando en indultar a Menem para desvincularlo de la causa que investiga la venta ilegal de armas a Ecuador y Croacia. "Es un disparate", dijeron desde Casa de Gobierno, y explicaron que esa vía sólo es aplicable a condenados y no a simples imputados. Con rostro circunspecto, el propio presidente Fernando de la Rúa opinó ayer que si su antecesor finalmente termina preso se trataría de un hecho que el mundo no miraría "con indiferencia o favorablemente". Aunque lanzó un rotundo "no" cuando se le preguntó si esa eventualidad resentiría la gobernabilidad del país. Seis líneas necesitó Urso para denegar el pedido presentado ayer a la mañana por el abogado Mariano Cavagna Martínez y argumentar que "el requerimiento deberá ser formulado en forma personal" y "fundado mediante acreditación de necesidad". Fuentes judiciales explicaron luego que la negativa del magistrado encargado de investigar el contrabando de material bélico a dos países en guerra (Ecuador y Croacia) se debe a que Argentina no tiene convenio de extradición con Siria, y en caso de que Menem no se presente el 13 de julio a declarar, en calidad de imputado, ante Urso no habría posibilidades de que ese país asiático lo extradite para que cumpla con el requerimiento judicial. Sin embargo el ex presidente insistió con que llevaría a su nueva esposa, la miss Universo chilena cecilia Bolocco, a "la tierra de sus ancestros" porque -dijo- "tengo un enorme interés en que mis familiares la conozcan". En realidad Menem confiaba en que bastaba con la presentación de su abogado para obtener el permiso para abandonar Argentina. En ese texto se explicaba que era "intención" del ex presidente "efectuar un viaje a la República de Siria, entre el 6 y el 26 de junio próximos, a los fines de visitar a su familia". Urso respondió que "el requerimiento deberá ser formulado y fundado mediante la acreditación de la necesidad" que tiene Menem de visitar a su familia. Las normas legales y fallos citados por el juez precisan los requisitos que debe reunir el pedido, entre ellos, un pormenorizado detalle del itinerario que realizará, fecha del viaje y lugares de alojamiento. El contundente negativa de Urso fue la conclusión de una serie de oficios (tres en total) que el juez remitió al ministro del Interior, Ramón Mestre, para "hacerle saber en relación a la nómina de personas imputadas" que en caso que "alguna de ellas pretendiera abandonar el país, se le deberá requerir para ello la pertinente autorización emanada por este tribunal". Por otra parte, y tras una versión periodística que reportó supuestas gestiones del menemismo ante la administración De la Rúa para beneficiar al ex mandatario con un indulto que lo coloque a salvo de las investigaciones por las exportaciones de armamento que podrían conducir a Menem a prisión, el vocero presidencial, Ricardo Ostuni, calificó a la versión como un "disparate". Luego agregó que "se está haciendo futurología, porque se está prejuzgando que el ex presidente va a tener una condena". De hecho, Menem está imputado en el expediente que instruye Urso, que recién estará en condiciones de dictarle el procesamiento luego de la indagatoria del 13 de julio. También podría suceder que el juez llegue a considerar que no hay evidencias contra él y decretara su falta de mérito. Si Menem es procesado, con o sin prisión preventiva, tendrá derecho a apelar ante la Cámara Federal, y luego ante Casación y la Corte Suprema de Justicia. Todas esas instancias deberá transitar el sumario antes de ser elevado a juicio oral y debería, en ese proceso, existir una condena firme para que con posterioridad un indulto presidencial dejara sin efecto esa medida. Como el indulto es una facultad presidencial para revocar condenas, el secretario general de la Presidencia, Nicolás Gallo, se manifestó ayer "asombrado" de la versión sobre el indulto, y sostuvo que "de eso no hay absolutamente nada". Ante la dimensión que tomó ayer la versión del indulto, el ministro de Justicia, Jorge de la Rúa, se comunicó con Ostuni para consultarlo. El vocero presidencial aclaró a través de las agencias de noticias que "esto es un disparate, no sabemos de dónde salió. No tiene precedentes que una persona que todavía ni siquiera prestó declaración ante el juez esté pidiendo que se lo indulte". También se quejó porque las versiones "generan confusión, ya que no pueden tener por el momento ningún sentido de realidad".
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