Jerusalén. - El primer ministro israelí Ariel Sharon pidió ayer a los palestinos acceder a una tregua inmediata y poner fin a ocho meses de derramamiento de sangre. "Pido una tregua total en la zona y repito que si los palestinos aceptan esta propuesta de tregua, nosotros inmediatamente la aceptaremos y nuestro ejército depondrá las armas", dijo Sharon en conferencia de prensa. Agregó que una tregua permitiría implementar un plan estadounidense para reanudar negociaciones de paz. Ese plan fue divulgado el lunes por una comisión internacional encabezada por el ex senador estadounidense George Mitchell. Sharon dijo que una tregua sería seguida por medidas para establecer la confianza mutua recomendadas por la Comisión Mitchell, pero evadió comentar directamente un punto espinoso del plan: que Israel ponga fin a la construcción de asentamientos en Cisjordania y la Franja de Gaza.
EEUU calificó como positivo el llamado del primer ministro israelí para poner fin a la violencia y retomar las negociaciones. "El presidente George W. Bush recibió favorablemente la declaración" y lo animó a seguir adelante, indicó el vocero de la Casa Blanca, Ari Fleischer. Agregó que para el reinicio de las negociaciones es vital "que las partes en la región se hagan entender y llamen a suspender la violencia". El portavoz agregó que Bush recibiría con agrado un pronunciamiento similar de parte del presidente de la Autoridad Palestina, Yasser Arafat.
Exhortación al diálogo
Sharon dijo creer que se podría hallar una manera de satisfacer las exigencias palestinas que permita la expansión natural de los asentamientos existentes. Los palestinos han indicado que sólo aceptarán una paralización total de la construcción, no una versión modificada de la propuesta. Sharon pidió reanudar las negociaciones de paz interrumpidas en enero, una semana antes de la elección que lo llevó al poder. "Exhorto a nuestros vecinos a que regresen a las negociaciones", dijo el premier. "La paz requiere de penosas concesiones de parte y parte y sólo se consigue mediante negociaciones". Anteriormente Sharon ha dicho que no negociaría bajo fuego. También ha dicho que se opone a negociar un tratado de paz definitivo con los palestinos y que prefiere sólo un acuerdo interino. Los palestinos han dicho que sólo regresarán a las negociaciones para un acuerdo definitivo.
Sigue la violencia
Mientras se iniciaban las primeras gestiones diplomáticas, el ejército israelí realizó ayer cinco incursiones en varios sectores de la Franja de Gaza. Las acciones de los soldados israelíes -apoyados por tanques- afectaron varios puntos del este de la ciudad de Jan Yunes; el sur de Deir el Bala; Kisufim, y el norte y sur del paso fronterizo de Karni, según fuentes de seguridad palestinas. Por su parte, portavoces del ejército judío confirmaron las incursiones en la zona de Karni y explicaron que se trató de acciones de "refuerzo" destinadas a neutralizar posibles ataques de militantes palestinos. El ejército hebreo efectuó al menos 17 incursiones en diez días en el territorio autónomo de Gaza, según los palestinos.
Un encuentro entre Sharon y el embajador de EEUU en Tel Aviv, Martin Indyk, se llevó a cabo en la residencia oficial del primer ministro Indyk se reunirá también con el presidente de la ANP, Yasser Arafat, para avanzar en una salida negociada a la crisis, que lleva casi ocho meses y que causó 580 muertos y 15.000 heridos.
La gran incógnita para ANP y el gobierno de Israel es "qué harán los extremistas". El Movimiento de la Resistencia Islámica (Hamas), la Jihad Islámica y disidentes de Al Fatah, organización que fundó y preside Arafat, son algunos de los principales instigadores de la lucha contra Israel.