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 miércoles, 10 de noviembre de 2004  
Coronda: dos muertos en 10 horas
Un hombre había matado a su compañero de celda a la madrugada. Por la tarde hubo una riña fatal en otro pabellón

Fueron dos los presos que murieron el lunes en la cárcel de Coronda como consecuencia de reyertas. Además de la noticia publicada ayer por este diario sobre el fallecimiento de un rosarino, presuntamente a manos de su compañero de celda, ayer trascendió el deceso de otro recluso luego de una gresca en otro pabellón, tras la cual además resultaron heridos otros dos internos.

Diez horas después de la muerte de Oscar Giménez, de 34 años, en una celda del pabellón 9 tras pelear con su compañero Pedro Pérez, de 20, estalló una gresca en el pabellón 12. Las autoridades del Instituto Correccional Modelo Unidad I de Coronda no sabían hasta ayer con exactitud cuántos ni quiénes de los 96 internos de este ámbito habían participado. Sí habían individualizado a tres que resultaron heridos, uno de ellos mortalmente: Carlos Norberto Cartelli, rosarino de 32 años, quien purgaba una condena por el delito de robo calificado.

Apenas pasadas las 15.30 del lunes, una reyerta estalló en el patio del pabellón 12. Algunos reclusos colgaron algunas frazadas para impedir que la riña se viera desde afuera. En un momento un interno fue trasladado por otros hasta la guardia. Se trataba de Daniel Eugenio Pereyra, de 23 años y también rosarino, quien presentaba una herida punzante en el rostro, con un ojo afectado.

El herido, con traumatismo de cráneo y pérdida del conocimiento, fue asistido en el servicio médico del penal antes de ser derivado al Samco de Coronda y de allí al Hospital Cullen de Santa Fe, adonde ingresó en estado de coma profundo. Sin embargo, al cierre de esta edición una fuente penitenciaria reveló que habría recuperado el conocimiento.

Casi al mismo tiempo, otro grupo de reclusos sacó a Cartelli de la gresca para llevarlo hasta la guardia. Presentaba varias heridas cortopunzantes en su cuerpo, especialmente en el torso, y no llegó con vida hasta el servicio médico de la unidad.

Respecto de la pelea entre compañeros de celda que culminó con la muerte de Giménez, el director de la cárcel, Daniel Mansilla, señaló que las riñas dentro de las celdas no son frecuentes, aunque tampoco constituyen una excepción. "Pero esta fue la primera vez que un incidente de ese tipo termina con saldo trágico", resumió.

Y en cuanto a la refriega también fatal del pabellón 12, indicó que los internos ya fueron sometidos a revisiones médicas para constatar que no hayan quedado lesionados. "Quedaron incomunicados, cada uno en su celda y sin recreo, mientras analicemos la situación y deslindemos responsabilidades. En caso de detectar problemas de convivencia serán separados", sostuvo Mansilla. Hacia la tarde, el pabellón tendía a recuperar su rutina habitual.


Violencia y tranquilidad
"Es difícil -añadió el titular del penal- que en una cárcel no haya violencia, por más que se trabaja para evitar estas situaciones. La violencia está dada por la calidad de la población, no es gente tranquila que en la cárcel se vuelve violenta. Incluso hay algunos problemas de convivencia que tienen su origen afuera. Los códigos de los internos son bastante particulares en cuanto a la valoración de la vida".

Más allá de estas consideraciones, Mansilla remarcó que "últimamente, al menos desde hace unos cuatro meses, había una cierta tranquilidad que tiene que ver en parte con reformas que se están implementando". Se refirió a "mayores posibilidades de actividad y desarrollo que se intentan brindar a los internos" en cuanto a lo laboral, recreativo y cultural, así como una modificación de las calificaciones de la conducta de los reclusos a las que tildó de "más benévolas".

Al respecto, Lilian Echegoy, integrante de la Coordinadora de Trabajo Carcelario, coincidió sobre el declive de la conflictividad referido por Mansilla. "Funciona una mesa de diálogo que sirve para resolver algunas cosas. No obstante, estas grescas por problemas de convivencia entre los presos podrían prevenirse aún mejor. El personal sabe quiénes son los detenidos que tienen problemas entre sí", consideró, y aseguró que "no todos los internos del pabellón 12 participaron" de la riña.

Por otra parte, Mansilla sostuvo que en los problemas que originaron ambas muertes el lunes no tuvieron incidencia los guardias, a quienes familiares de detenidos y abogados han sindicado como responsables, a partir de provocaciones, de hechos de amotinamiento.
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Coronda fue escenario de la muerte de dos reclusos.

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