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 miércoles, 13 de octubre de 2004

Efemérides
Un 13 de octubre

Guillermo Zinni / La Capital

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De 1912: Muere el genial poeta y periodista Evaristo Carriego
Evaristo Carriego nació el 7 de mayo de 1883 en la ciudad de Paraná, Entre Ríos, y a los cuatro años de edad se trasladó con su familia a Buenos Aires. Fue un alumno adelantado, y a poco de iniciado en la escuela ya leía de corrido. Luego de terminar sus estudios intentó el ingreso en el Colegio Militar, pero fue rechazado porque resultó corto de vista. Se dedicó entonces a vagar y a leer a discreción, sin guía ni método. Vivía en una casita de Palermo en la que alternaba sus lecturas con picarescas correrías por el barrio. Le cautivaban los libros de historia, la poesía y las novelas románticas. Empezó a escribir versos a los 18 años, y a los 20 ya frecuentaba los círculos intelectuales porteños. Actuó en la redacción de La Protesta, donde a los concurrentes los unía el supuesto de una comunidad de aspiraciones intelectuales y la actitud verbal rebelde ante la corrompida sociedad burguesa que había que destruir. También frecuentó las redacciones de La Nación y de Ultima Hora. De 1904 a 1908, entrado ya de lleno en la vida literaria, publicó muchas composiciones poéticas en diarios y revistas, particularmente en Caras y Caretas. De todos modos, nunca llevó una vida agitada: como no tenía necesidad de trabajar para ganarse el sustento, solía permanecer en cama hasta cerca del mediodía, y cuando por casualidad se levantaba más temprano iba a pasear por los jardines del barrio. Concurría con frecuencia al café de los Inmortales, nombre que, según una crónica de la época, le dio él mismo. Allí permanecía horas en charla continua y en un abandono absoluto del mundo exterior. A las tantas de la noche dejaba el café y tomaba el camino de Palermo. En 1908 apareció su primer y único libro, "Misas herejes", que obtuvo el elogio de la crítica. La jovialidad del principio se fue transformando paulatinamente en melancolía y retraimiento, apareciendo en sus versos un hálito de tragedia. Luego del fallecimiento de su padre, a fines de 1911, tuvo un ligero ataque de apendicitis, que se renovó a mediados de 1912. Un tercer ataque lo tuvo postrado durante doce días, hasta que finalmente en la madrugada del 13 de octubre falleció.

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