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 sábado, 16 de abril de 2005  
"La visita nos hace ratificar nuestra hipótesis"
Dirigentes de la CTC plantean que la guardia podía frenar a los agresores ni bien salieron de su pabellón

Los dirigentes de la Coordinadora de Trabajo Carcelario (CTC) dijeron que la visita realizada ayer a Coronda fue confirmatoria de sus hipótesis respecto a que sectores de la guardia no actuaron para frenar la revuelta aún cuando disponían de recursos, espacio y margen de previsión para hacerlo. Los diálogos mantenidos con testigos del drama les hicieron saber que aunque el conflicto duró diez horas "todos las muertes se produjeron entre las 18.30 y las 19", según Antonio Tesolini, y que sectores de la custodia "abandonaron sus puestos", lo que implicó que las víctimas quedaran a merced de los victimarios.

Los principales puntos que hacen languidecer la primera versión de la dirección del penal, según la CTC, son los siguientes:

u El inicio. No se advirtió que las rejas del jaulón de guardia del pabellón 7, de donde partieron los agresores, hayan sido limadas. Estaban en perfecto estado. Eso desacredita el planteo que los internos tomaron a los celadores de rehenes tras vulnerar los barrotes. La causa, por tanto, podría ser en el caso menos incriminatorio una negligencia de los empleados.

u El traslado. Los pabellones 7, 9 y 11 están conectados por un mismo corredor. Al ingreso de cada pabellón hay una guardia. Entre el 9 y el 11 hay una reja. Cuando los presos salieron del 7 en tropel, con los celadores como rehenes, la custodia pudo haber cerrado la reja para impedirles el paso. "Tenían tiempo para eso. Habrían quedado con dos guardias como rehenes pero aislados en ese lugar. La negociación podría haber empezado en ese momento y sin víctimas. Habría sido ilógico que, sin posibilidad de ir a ningún lado, los presos les hicieran daño a los rehenes", destacó Tesolini.

u Los retenes. A la salida del 11, donde empezó la matanza, hay dos garitas con personal de la guardia armada. Ahí también hubo posibilidad de taponar a los rebeldes. Pero estos salieron hacia el pabellón 5 por otro corredor y fueron hacia el 3. "También allí hay rejas en el pasillo con guardia que podía cerrarlas". No ocurrió eso sino que los alzados llegaron al 1 por una puerta interna. Allí concluyó la matanza.

u La selección. En el 1 los presos encontraron las llaves de acceso y los listados donde figuraba el nombre de cada preso. "Con ellos accedieron y abrieron las puertas de las víctimas escogidas", señaló Tesolini. La guardia no estaba. "Había dos guardias de rehenes, pero también chances de frenarlos antes, sin muertes", subrayó.
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