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sábado,
16 de
abril de
2005 |
El promedio nacional indica que por
cada computadora trabajan 90 alumnos
La campaña lanzada el año pasado por el Ministerio de Educación de la Nación tiene la pretensión de reducir la brecha digital que hay en el país. Entre muchas propuestas para concretarla figuran desde la capacitación de los docentes hasta el equipamiento de las escuelas. El diagnóstico del que parte es reconocer que la Argentina ocupa el puesto 54 sobre 84 países en calidad de formación en tecnologías de la información y la comunicación; lo cual, traducido a números, significa, entre otras cosas, que el 54 % de las escuelas primarias argentinas tiene menos de una computadora y por cada computadora que hay en una escuela primaria del país hay noventa alumnos, lo cual encierra desde el vamos fuertes disparidades a la hora de pensar en la alfabetización que demandan los nuevos tiempos.
Por si fuera poco, a estos números debe sumarse un debate postergado sobre el uso de las PCs en las escuelas, donde todavía subsisten discusiones insólitas tales como sobre si los chicos deben o no escribir sobre el teclado. También la falta de programación que existe entre las políticas oficiales de equipar a las escuelas sin saber si tienen luz, por ejemplo, o bien si cuentan con espacios seguros para albergar las máquinas.
Para las escuelas siempre es una buena noticia saber que recibirán recursos para enseñar, aunque de inmediato surjan las preguntas sobre qué hacer para evitar que los robos cotidianos terminen en poco tiempo con los proyectos. Y por si faltara agregar un dato más, al menos en la provincia de Santa Fe, es sabido que las horas de informática, el mantenimiento de los equipos, y hasta la compra de las máquinas que tiene la mayoría de los colegios, ha corrido siempre por obra y gracia de las cooperadoras y los eternos benefactores de las escuelas públicas. Vale recordar que en la provincia los cursos de capacitación sobre el área, y el personal especializado pagado por el Estado, son materia pendiente.
En medio de este panorama llega la campaña que se propone achicar esta brecha digital. Y lo hace con buenos anuncios: más máquinas y promesas renovadas de capacitación, entre otras cuestiones. El plan está programado para ser cubierto entre el 2004 y el 2006, y demanda en equipamiento un costo de 30 millones de dólares, financiados con recursos del Tesoro Nacional.
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