 | jueves, 10 de marzo de 2005 | Rugby: UAR y Urba, en pie de guerra Carlos Araujo, vicepresidente de la entidad madre, desmenuzó el problema Pablo F. Mihal / La Capital Las proximidad de elecciones en la Unión Argentina de Rugby hizo que la vieja antinomia Interior-Buenos Aires para muchos volviera a ver la luz. Hay algunos que piensan que Dios es argentino y que vive en Buenos Aires, otros que el país real está más allá de la General Paz. Una vez más el equilibrio se perdió.
El 28 de marzo, en la Unión Argentina de Rugby se votará para cubrir cargos parciales en su Consejo Directivo. En ese contexto existe la posibilidad concreta de que la Unión de Buenos Aires (Urba) complete de manera mayoritaria los cargos en pugna, consiguiendo de esa manera el manejo total y absoluto de todo el rugby argentino. Las provincias, en tanto, buscarán el control del manejo de la institución. La lucha es voto a voto en medio de promesas de campaña, comentarios de pasillos, versiones y trascendidos.
El rosarino Carlos Araujo es el vicepresidente segundo de la UAR. Junto a Emilio Perasso, Alejandro Risler y Ricardo Bordcoch, son el centro de las decisiones de la Unión Argentina. Políticamente es incuestionable y más allá de su bajo perfil es el primero que dio la cara.
-¿Existe una pelea Interior-Buenos Aires?
-No, es más grave que eso: existen dos listas presentadas, una respaldada por 22 Uniones de todo el país y la otra por la Unión de Rugby de Buenos Aires y dos Uniones menores del interior de esa provincia.
-¿Cuál es la razón para que la Urba presente una lista sin el Interior, retrotrayendo el escenario a 1995, cuando la UAR era la Urba y las Uniones del interior pesaban como cualquier club de Buenos Aires?
-El tema es complejo y en esencia es un problema entre la Urba y la UAR, más que la Urba e Interior. El mismo problema lo tuvo el consejo que presidió Luis Gradín con José Luis Rolandi de secretario. También lo tuvo el período cuando Miguel Servera fue presidente y Fleitas secretario. Ahora lo tienen Perasso y Tragant.
-¿Qué pasó?
-Se toman decisiones en el Consejo de la UAR y luego son politizadas en el seno de la Urba, porque no se comparten o porque quienes llevan y traen cuentan mal las cosas. Es más fácil demonizar al interior por las decisiones que se toman en sano acuerdo del Consejo UAR que asumir que los sucesivos consejeros y presidentes que eligió la Urba para integrar la UAR tienen libre albedrío. No existió una decisión en los cuatro años que integro la UAR que no haya sido tomada por consenso y sin votar. De hecho, la única vez que votamos en el consejo UAR fue por un subsidio a una Unión y votamos mezclados interior y Buenos Aires. enviar nota por e-mail | | Fotos | | Por el control. | | |