 | jueves, 10 de marzo de 2005 | "La antinomia es del siglo pasado y genera lamentos" -¿Qué paso con el consejero Acosta, que no entró porque el interior se opuso?
-Quien cuente eso está mintiendo. Taboada, que es el que entiende de los acuerdos y pactos entre las Uniones, sugirió que se las consultara porque de acuerdo al pacto de gobernabilidad que firmaron Varone, Perasso, él mismo y otros representantes de las Uniones del país, cada sector -Interior o Buenos Aires- reemplazaba a su vocal en caso de fallecimiento. Murió el querido Lizarraga y según el acuerdo de gobernabilidad debía ser reemplazado por un consejero suplente del Interior. De hecho, pese a su vencimiento, el acuerdo de gobernabilidad estaba tácitamente prorrogado porque la Urba en las últimas elecciones había hecho honor a ese acuerdo tomando para sí la presidencia de las selecciones (Lalo Galán), la presidencia y la secretaría de la UAR, materia sobre la cual el Interior ni opinó, mientras que el Interior reservó para sí el vocal adicional.
-¿Qué pasó después?
-Era lógico que el Consejo consultara a las Uniones. Cafasso instantáneamente contestó con su Pearl Harbour: denunció el vencimiento del pacto (es el verdadero tenor da la carta de la Urba) y sacó el mandato de clubes de ir con lista propia. A correr a los malos del Interior 72 horas antes de que vencieran los tiempos de presentar la lista. Lamentablemente el rugby argentino esta preso del internismo de la Urba. Movilizar todas las Uniones y cerrar una lista por parte del Interior en tiempo y forma fue un tema para el cual nadie se había preparado en el Interior. De hecho son 22 Uniones sin una conducción unificada que se enfrentan en lista con la Urba si pretenderlo ni buscarlo.
-¿Qué se debería hacer para salir de la situación?
-Que se arme una reunión de Cafasso con las Uniones del Interior, que lo acompañen los clubes que lo cuestionan y dudan de él, y entre todos que se haga un pacto de gobernabilidad por los próximos 7 años. De lo contrario transformarán a la UAR en una compraventa de votos y promesas falsas. Hoy en la UAR se hace lo humanamente posible, y Perasso y el Consejo de la UAR no puede trabajar si la Urba no encuentra sus caminos para expresar sus disensos.
-¿Interior v. Buenos Aires?
-Es del siglo pasado y ya generó muchos lamentos, que los guerreros esperen un poco y que prime el acuerdo. Hoy el problema es la UAR con la Urba. El todo con la parte. El consejo de la UAR funciona mejor que nunca. Esperamos que no se retroceda. Tengo mail y teléfono para dar las explicaciones del caso, a aquellos que están empujando la crisis. Es importante serenarse para que podamos construir un rugby Nacional representativo de todos los sectores y democrático en su conducción. enviar nota por e-mail | | |