| domingo, 30 de enero de 2005 | Experiencias más relajadas El actor destacó la transformación que advierte en el país Federico Luppi aseguró que su radicación en España no significó que quisiera comenzar una nueva carrera: "No había ninguna intención de hacer ninguna carrera nueva. Pero allá trabajé, dirigí una película, aparecen elementos que son en cierto sentido renovadores y un poco más descansados", reconoció.
A la distancia y después de tres años, el intérprete recuperó en parte su confianza en Argentina: "En estos últimos tres años hubo un cambio bastante significativo. Yo no soy peronista; tengo serias diferencias con esa ideología, pero en este caso con Kirchner tengo una esperanza cautelosa. Creo que está enfrentando algunas cosas con un criterio más adulto. Con dificultades, pero es un esperanza no excesivamente ilusa".
En ese sentido añadió: "No es el panorama anterior. Creo que la Argentina podría funcionar muy bien si pudiéramos sacudirnos toda esta serie de políticos miserables y cretinos que tuvimos las últimas tres décadas. Ese facilismo terrible, ramplón, absolutamente mediocre de gente muy incapaz en general y fundamentalmente bastante cobarde. Si nos sacudimos eso podríamos hacer un país grande y en serio".
Los argumentos del actor para sus afirmaciones son claras: "Me había quedado sin un centavo, me cortaron la cabeza con el corral. Ya tenía dificultades de comunicación y en la televisión siempre tenía disgustos, peleas, encuentros bastante duros y psíquicamente estaba mal. Mi mujer es española y me fui a Madrid. Recuperé un poco las ganas de vivir y la curiosidad", destacó. enviar nota por e-mail | | |