 | domingo, 25 de julio de 2004 | La administración carioca destinó 3 millones de dólares para pacificar las calles Una familia entregó 1.300 armas al gobierno brasileño en el marco de una campaña de desarme Pertenecían a un coleccionista de San Pablo ya fallecido, que había atesorado, además, morteros y granadas La familia de un coleccionista de San Pablo entregó 1.250 armas de fuego, aparte de morteros y granadas, en el marco de una campaña contra la violencia lanzada por el gobierno brasileño, que ofrece de 100 a 300 reales (33 a 100 dólares) por pieza. El arsenal fue trasladado desde Jundaí (a 60 kilómetros de Sao Paulo) a la capital del estado en un helicóptero y dos camiones conducidos por agentes armados.
Entre las armas hay revólveres, escopetas y pistolas, así como granadas y morteros de uso militar, que habían pertenecido a un coleccionista fallecido hace ocho años.
El recuento del material debe llevar unos tres días, y la familia, que pidió conservar el anonimato, debe recibir de 150.000 a 200.00 reales (50.000 a 66.000 dólares).
El comisario Wagner Castilho dijo que hay piezas que probablemente no sean pagadas, pues la ley no prevé recompensa por la entrega de morteros.
El gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva autorizó hace una semana a los organismos de seguridad a recibir armas de manos de la población, contra pago de 100 a 300 reales por pieza. Destinó para la campaña unos 10 millones de reales (3,3 millones de dólares), con la expectativa de recibir unas 80.000 armas hasta fin de año.
Pero ese presupuesto puede quedarse corto, dado que en sólo una semana se recogieron 10.246 armas.
Para cumplir con su cometido, el gobierno pidió la cooperación de la sociedad civil, incluyendo iglesias y organizaciones no gubernamentales.
Brasil, con 44.000 asesinatos en 2003, ocupa el cuarto lugar mundo por su tasa de homicidios (27,1 cada 100.000 habitantes en 2000), detrás de Colombia (68 en 2000), El Salvador (37 en 1999) y Rusia (28,4 en 2000), según un estudio auspiciado por la Unesco, la Secretaría de Derechos Humanos de la Presidencia de la República y el Instituto Ayrton Senna, publicado en junio.
Se calcula que los narcotraficantes de las favelas de Rio tienen un arsenal de 100.000 armas.
Las autoridades han recibido en todo el país 5.362 armas desde el 15 de julio, cuando comenzó la campaña promovida por el gobierno para reducir las armas en poder de la población en un país con una de las tasas de homicidio más altas del mundo.
Por cada arma entregada, sin importar si es ilegal, los propietarios reciben el equivalente de 100 dólares, y no se les hacen preguntas.
En Río de Janeiro, ciudad golpeada por la violencia, las autoridades estatales ofrecieron hasta el equivalente de 330 dólares por ametralladoras y otras armas pesadas, así como pagos extra a los policías que confisquen armas de delincuentes.(AFP) enviar nota por e-mail | | Fotos | | Las autoridades tuvieron que disponer de un helicóptero y dos camiones para transportar el arsenal. | | |