 | sábado, 24 de julio de 2004 | Chacho: "Es un gusto que me quise dar" Coudet dijo que viene a divertirse y que se puso de acuerdo con los directivos "en treinta segundos" Rodolfo Montes / Ovación Los deseos de volver a vivir el gran amor nunca se apagaron. El jugador y la ciudad azul y amarilla, el hincha de Central y Chacho se andaban buscando. Y ayer se encontraron. Fueron siete años de entregarse sólidas muestras de incondicionalidad afectiva, que fueron creciendo y alimentando el mito, hasta convertirlo en una bola gigante que ayer volvió a cristalizarse.
Chacho Coudet, tal vez el máximo ídolo canalla de la última década, el que inmortalizó un clásico, 4 a 0 en Gigante, el 23 de noviembre del 97, el que tiró una rabona inolvidable, el que ratifica a quién le pregunte su condición de hincha canalla, vuelve a Rosario.
"Para mí Central es alegría, vengo a divertirme jugando al fútbol", declaró anoche a Ovacion. Y agregó, a horas de volver a pisar las calles de su ciudad sagrada por adopción: "Para mí caminar por Rosario es un placer, la mayoría de la gente me quiere de verdad. También, es cierto, hay una minoría que no me quiere, pero está todo bien (risas)".
- Volvés al Gigante jugando un clásico con la camiseta de Central, una situación fuerte para la ciudad, ¿cómo lo estás imaginando?
-El clásico de Rosario es distinto a todos, yo lo juego con la camiseta. Me apasiona de verdad. Es todo muy intenso, muy divertido.
-¿Cómo surgió esta posibilidad de volver a Central?
-Recién ayer nos pudimos juntar con los directivos, ellos querían hablar conmigo pero yo estuve afuera unos días. Así que nos sentamos y nos pusimos de acuerdo en más o menos treinta segundos (risas).
-Está claro que te atrae la idea de volver a la "hoguera de la pasiones".
-Totalmente. La verdad es que tuve una posibilidad en México que no se concretó, después me hablaron de Colón, pero apareció Central.
-¿Y no lo pensaste?
-Central es Central.
-¿Podría resultar un compromiso difícil volver a ratificar todo lo que hiciste en la etapa anterior?
-Para nada, vuelvo para tratar de dar una mano al club y pensando en que las cosas van a salir bien. Por lo demás, yo siempre digo, mientras ruede la pelota todo va estar bien.
-¿Cuánto cambiaste como jugador y como persona, pensando en el Chacho que un día llegó a Rosario con 20 años?
-Aunque no se note mucho (risas) me siento un tipo mucho más maduro. Y como jugador prefiero que sean los hinchas los que opinen, aunque mi idea es que también tengo más experiencia para aportar que en la etapa anterior.
-Tu identificación con Central, tu personalidad, exacerba las pasiones futboleras en la ciudad. ¿Cuál es la fórmula que tenés para sobrellevar esa actitud con naturalidad?
-Lo llevo adentro. Es una historia que también armó la gente de Central. Ellos son parte de ese código pasional. Yo trato de jugar y sacarle dramatismo a las cosas, más allá que el objetivo siempre va a ser ganar.
-¿Cómo vivís estos momentos previos al regreso?
-Es un gran placer, un gusto que me quise dar yo junto a la gente. El hincha de Central es muy pasional, vive todo con mucha locura. Yo me identifiqué mucho con esa actitud y me hice hincha de Central para toda la vida.
-¿Por qué dejaste River?
-Dejé River porque cumplí un ciclo. Sentía que ya no podía disfrutar y decidí irme. Para mí es importante sentir clima de alegría y fiesta. enviar nota por e-mail | | Fotos | | "La gente de Central es parte de ese código pasional". | | |