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 domingo, 28 de marzo de 2004

Las molestias frecuentes del pie plano

Si no ocasiona molestias serias, el pie plano no requeriría tratamiento. No obstante, en aquellos casos en los que es necesaria la intervención del especialista, existen variadas alternativas ortopédicas y quirúrgicas.

"En verdad, actualmente no existe un consenso generalizado para precisar en qué medida un pie determinado es normal o no. En términos generales, el pie plano es la ausencia o pobre definición del arco longitudinal, sobre el cual se realiza el apoyo", define el doctor Daniel Sergio Pereyra, jefe del equipo de pierna, tobillo y pie del Hospital de Clínicas José de San Martín, de Buenos Aires.

El pie plano tiene dos formas clásicas de presentación: pie plano flexible, que no suele acarrear mayores trastornos y pie plano contracturado o rígido; éste último puede requerir, además de tratamiento ortopédico, intervención quirúrgica dado que en la mayoría de los casos puede existir en forma subyacente una patología ósea o de los tendones. Por otra parte, es importante dejar en claro que, aproximadamente hasta los tres años, todos los niños tienen pie plano.

La presencia de una almohadilla de grasa en la planta del pie y la gran flexibilidad de los ligamentos del niño hace que sea difícil observar el arco antes de esa edad. Los síntomas que presentan los niños hacia los cuatro o cinco años, es decir, una vez iniciada la actividad escolar, son cansancio y dolor, particularmente al usar calzado pesado o duro. "Son niños que tienden a sacarse los zapatos apenas llegan a la casa; esos son síntomas de contractura y molestias en la planta del pie", explica Pereyra.

Los adultos presentan síntomas similares, especialmente al estar mucho tiempo parados, dolor en el arco del pie, sensación de quemazón o tirantez en la planta del mismo y que se manifiesta particularmente hacia el final del día. Los niños que presentan otras patologías orgánicas y en los que se descubre mediante estudios radiológicos alguna deformidad "deben consultar a especialistas en ortopedia infantil porque pueden ser candidatos a correcciones de tipo quirúrgico y posteriormente a la cirugía,"expresa el especialista.


Atención al sobrepeso
En los niños, muchas veces el motivo de consulta es el pie plano y sin embargo se deja de lado el examen de las rodillas, donde hay que evaluar que no estén desviadas hacia fuera, algo que, si bien es fisiológico hasta cierta edad, se torna patológico hacia los 5 ó 6 años, cuando las rodillas deben adoptar la posición correcta.

"Hoy también es frecuente ver niños con sobrepeso para su edad y talla: la consulta se hace por pie plano cuando en realidad, al ser revisado, se distingue la desviación de las rodillas hacia fuera y el descenso del arco, condiciones que en realidad son provocadas por el exceso de peso. En ese caso, hay que tratar el sobrepeso por un lado y el tratamiento ortopédico de la desviación de las rodillas, por otro", concluye Pereyra.

Daniela Millán

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