Año CXXXVII Nº 48334
La Ciudad
Política
Información Gral
Opinión
La Región
El Mundo
Policiales
Cartas de lectores


suplementos
Ovación
Escenario
Economía
Señales
Turismo
Mujer


suplementos
ediciones anteriores
Educación 20/03
Campo 20/03
Salud 17/03
Autos 17/03


contacto

servicios

Institucional

 domingo, 21 de marzo de 2004

Educación
Ejercicio de la memoria

Marcela Isaías / La Capital

"Algunas personas piensan que de las cosas malas y tristes es mejor olvidarse. Otras personas creemos que recordar es bueno; que hay cosas malas y tristes que no van a volver a suceder precisamente por eso, porque nos acordamos de ellas, porque no las echamos fuera de nuestra memoria". La reflexión anterior es de la escritora argentina Graciela Montes. La hace en su libro "El Golpe y los chicos" (Gramón/Colihue), un libro preparado para acercar a los más pequeños una verdad dura de la historia argentina.

Es real: hablar del golpe de Estado de 1976 es duro y difícil, sobre todo si se trata de hacerlo con chicos y adolescentes. Sin embargo, la coincidencia está en que es necesario.

No es casual entonces que en el transcurrir de los años de democracia -resistencias mediante- la escuela poco a poco haya incorporado al 24 de marzo como una fecha que invita a la reflexión. Tampoco que las carteras educativas incluyan en sus diseños curriculares el tratamiento del tema y también impulsen su difusión en las aulas.

Sin ir más lejos, una reciente resolución del Ministerio de Educación provincial recuerda a las escuelas que la fecha del 24 de marzo fue aprobada dentro del calendario escolar para su trabajo en las aulas. Por eso, la decisión de la cartera educativa invita a que se organicen actividades, acordes a las edades de los chicos, para reflexionar sobre estos hechos de la historia nacional.

La idea -dice la circular que llegó a las escuelas- es que "estas actividades tengan como premisa hacer del ejercicio de la memoria un acto permanente de aprendizaje, poniendo énfasis en la importancia del respeto por la dignidad y los derechos de todos en todos los tiempos", además de la valoración de la vida democrática.


Entre generaciones
El trabajo sobre la memoria parece ser la clave. Al menos así lo entiende Rubén Naranjo, un conocido educador defensor de los derechos humanos: "La memoria es el gran motor de la historia. Sin ella es imposible vivir. Los seres humanos somos lo que recordamos".

Rubén Naranjo es un incansable pensador, recorre escuelas permanentemente y sabe que el tema resulta todavía controvertido tratarlo en las aulas -a casi 30 años del golpe-. "Es que los militares hicieron un trabajo devastador, pero también hubo, en los años de democracia, una política de silencio", argumenta.

Por eso, a la hora de pensar cómo es abordado el tema en las aulas, reconoce que ha dependido más de "las actitudes valientes de los docentes" que de decisiones institucionales. Además, recuerda que en la escuela conviven y se integran distintos sectores y formas de ver la realidad, y esto sin duda resulta un desafío permanente para quienes tratan las aberraciones de la dictadura militar.

Para Naranjo, escuela y familia integradas deben acompañar a los chicos en este proceso de comprensión de una historia triste y difícil de explicar; sencillamente porque -agrega- "de esta actitud crítica deben surgir valores humanos, de respeto por estos derechos".

Naranjo recuerda que las formas de vincularse entre los miembros de una familia han cambiado. "Ahora el diálogo se ve interrumpido por las imágenes de la televisión", comenta. También señala que la situación económica y social hicieron lo suyo para modificar este panorama. Igual, para el educador la apuesta está en recuperar el diálogo, el acercamiento entre generaciones para ayudar a los más pequeños a entender la realidad y su historia.

enviar nota por e-mail

contacto
buscador

Ampliar FotoFotos
Ampliar Foto


  La Capital Copyright 2003 | Todos los derechos reservados