 | domingo, 28 de diciembre de 2003 | Zambas a don Atahualpa El poblado tucumano de Raco inspiró al célebre cantautor para componer canciones inolvidables Raco se encuentra a 48 kilómetros de San Miguel de Tucumán. Sus orígenes se remontan al siglo XVII cuando los jesuitas recibieron por donación las tierras. Con el paso del tiempo, fue una de las villas elegidas por las tradicionales familias tucumanas para pasar las vacaciones lejos del intenso calor de San Miguel.
El terreno -cubierto de árboles y clima benigno- enamoraron a Atahualpa Yupanqui durante su exilio en Tucumán. Aquí, el célebre cantautor, compuso varias de sus zambas inspirado en la hermosura del paisaje. La villa es atravesada por el río Raco y junto a el se encuentra el Club de Veraneantes de Raco, centro social y de actividades, ideal para hacer uso de sus instalaciones (bar-restaurante, canchas de fútbol, volley y paddle) o asistir a las famosas fiestas de carnaval en febrero.
Otra de las actividades que se realizan en la villa de importancia nacional es la práctica del polo en las canchas de La Polera. También se realiza anualmente la competición "Trasmontaña", tanto de enduro como de mountain bike.
El Siambón A 5 kilómetro de Raco, se encuentra El Siambón, bello lugar enmarcado por suaves serranías y pintorescas casas. Aquí es donde los monjes eligieron construir su monasterio en 1955. El edificio de la congregación fue levantado íntegramente con piedras y madera de la zona. Los monjes benedictinos son reconocidos en Tucumán por la excelente producción de dulces que realizan junto a su monasterio, luego de un intenso trabajo de agricultura, apicultura y ganadería.
En El Siambón se encuentra el Country Club, que posee una excelente infraestructura que cuenta con: habitaciones para alquilar, pileta, canchas de tenis, campo de golf, hipismo, restaurante con cocina internacional, bar y salón de encuentros. enviar nota por e-mail | | |