Año CXXXV
 Nº 49.588
Rosario,
domingo  01 de
septiembre de 2002
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Piden que los padres Capello y Grassi se alejen de sus cargos en Guadalupe
El "que se vayan todos" llegó a la curia de la capital de la provincia
Los vecinos cuestionaron duramente al entorno de monseñor Storni y se movilizan en asambleas

Jorge Sansó de la Madrid / La Capital

Santa Fe. - En lo que fue la primera reacción -pero no la última ya que se prevén nuevas manifestaciones- masiva y popular de la ciudadanía laica de la capital provincial, numerosos vecinos se dieron cita el viernes por noche en una asamblea barrial en Guadalupe con la finalidad de analizar la situación que sacude a la Iglesia Católica y que tiene uno de sus epicentros, ahora, en ese barrio. Mientras la asamblea exigió el alejamiento de Hugo Capello de la parroquia de Guadalupe, ayer un centenar de padres autoconvocados pidió que el padre Mario Grassi se aparte de su cargo de asesor legal del colegio Guadalupe.
Como se sabe en Guadalupe se alza el mayor templo de la feligresía local y la más importante manifestación de fe mariana bajo la advocación que recuerda la aparición de la madre de Jesús al indio mejicano Juan Diego. A su basílica en el norte de la capital provincial peregrinan miles de personas desde todas las latitudes del país y en su fiesta anual las romerías se multiplican aún más.
Guadalupe fue un centro de oposición abierta a la línea pastoral de la curia conducida por monseñor Edgardo Gabriel Storni y su recientemente fallecido párroco en el más acérrimo crítico a la fatuidad y falta de sensibilidad social que se endilgaba al gobierno eclesiástico del actual arzobispo. Trucco fue uno de los pocos sacerdotes en criticar públicamente a Storni como lo demuestra la carta reconviniéndolo a que le enviara un sacerdote afín al arzobispo en 1994 cuando se llevaba a cabo la investigación de los abusos y hechos de corrupción que la Santa Sede ordenó a monseñor José María Arancibia.

Un 60 % menos de ofrendas
A la muerte de Trucco, Storni puso al frente de la basílica a uno de sus hombres de confianza y, comprensiblemente, ubicado en las antípodas del pensamiento pastoral de párroco desaparecido. Una decisión que, aunque provisoria, no cayó muy bien en la feligresía de la basílica que reaccionó dejando casi desiertas las misas celebradas por el vicario general y del mismo modo redujo en casi un 60 por ciento las ofrendas económicas "para evitar -dijeron muchos fieles- que Capello se las lleve a Storni en lugar de ayudar a los más necesitados como hacía Trucco".
Guadalupe fue además escenario de otro hecho no menos inédito en toda la historia de Iglesia local: un escrache a Capello a quien un centenar de fieles, indignados por su participación en el secuestro y posterior apriete al sacerdote José Guntern, esperaron al final de una misa y le gritaron "corrupto" a la vez que vivaban a Trucco y Guntern.
Ahora los vecinos quieren que Capello se vaya de la parroquia de su barrio y anteanoche en asamblea emitieron una declaración para dejar sentado ese reclamo: \"Los vecinos reunidos, como ciudadanos -católicos y no católicos- expresamos nuestro pesar por la situación a la que es sometida la sociedad santafesina por monseñor Storni, monseñor Capello, el padre Mario Grassi y los demás sacerdotes que habrían incurrido en las conductas delictivas que se les imputan.
"Nuestro cuestionamiento es hacia esa jerarquía corrupta y autoritaria. Los vecinos de Guadalupe tenemos esto muy claro, porque en nuestro barrio, y en nuestra asamblea barrial, tuvimos la suerte de contar con el ejemplo del padre Edgardo Juan Trucco, un sacerdote reconocido por su obra pastoral, tan lejana a la de los sacerdotes hoy cuestionados.
"Solicitamos la más transparente y rápida actuación de la Justicia para llegar al fin de las investigaciones iniciadas, evitando así la impunidad de los malos dirigentes, y para terminar con este escándalo público que nos agravia a todos.
"Atentos a los cambios que con autoritarismo y prepotencia se pretenden introducir en la comunidad educativa y parroquial, expresamos nuestro compromiso de acompañar a toda nuestra comunidad a fin de impedir que se realicen cambios apartados de la línea pastoral, la transparencia y la honestidad del padre Trucco.
"También repudiamos las amenazas de las que fueron víctimas vecinos y manifestantes de nuestra asamblea y nos solidarizamos con ellos desde el compromiso de seguir luchando en defensa de la justicia y la verdad", finaliza el comunicado.



Mario Grassi está seriamente cuestionado por la feligresía.
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