Año CXXXV
 Nº 49.386
Rosario,
domingo  10 de
febrero de 2002
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Sueldazos. El funcionario dice que lo único que salva es reformar la Constitución
Bondesío: "Este Estado protege a los ineficientes, iguala para abajo y no premia el mérito"
Es titular de la Caja provincial que paga mil jubilaciones que van de 3 mil a 8 mil pesos. Reclama cambios

"Es necesaria una reforma del Estado y de la Constitución provincial que renueven el sistema institucional. De otra manera resultará imposible eliminar las distorsiones de un Estado que sobreprotege a los ineficientes, iguala para abajo, impide el premio al mérito y consagra los derechos adquiridos aunque sean irrazonables".
Fernando Bondesío, titular de la Caja de Jubilaciones de Santa Fe, narra distintas experiencias en su paso como ministro de Educación (primer gobierno de Reutemann) y ahora en un organismo con jubilaciones que parecen desbocadas.
"Ya la Nación quiso eliminar las jubilaciones de privilegio fijando un tope de 3.800 pesos y recibió una andanada de juicios que los va a perder a todos", asegura.
-¿Pero de qué manera una reforma posibilitaría que jubilaciones de 8.300 pesos se ubiquen en valores más razonables de 3.500 o 4.000, por ejemplo?
-Estableciendo que nadie, activo o pasivo, pueda ganar más que el gobernador.
-¿No habrá que temer, por tanto, el lobby opositor de los estudios jurídicos que lucraron históricamente con demandas por reajustes contra la Caja?
-La gente percibe la reforma como una necesidad y resultará imparable. No hay lobby que pueda frenar la demanda por una renovación del sistema institucional. Será el camino para redefinir la estabilidad del empleado público que, como está concebida y practicada, sobreprotege a los ineficientes, iguala hacia abajo, impide el premio al mérito y la promoción de los agentes más capaces. Una situación que me tocó enfrentar cuando era ministro de Educación sirve para ilustrar: la de un docente violador de menores que la Justicia condenó y hasta la junta de disciplina, donde había un representante gremial, lo inculpó. Resulta que cuando cumplió la condena automáticamente retornó al cargo en la escuela: los padres de los alumnos, de un pueblo, comenzaron a alzarse y concurrían a mi despacho para que lo alejara del establecimiento, pero el margen de maniobra era estrecho. En la misma Caja de Jubilaciones existen hoy 13 agentes procesados y en etapa de juicio pero ellos siguen cobrando el sueldo en otras reparticiones. La instrucción del juicio, en tanto, puede demandar más de cuatro años y la causa por lo tanto prescribir. En determinados sectores del Estado hay un juego maquiavélico de inoperancia sistemática. Siguiendo con la cuestión educativa y a propósito de los salarios: ¿a usted le parece correcto que un ministro como Alejandro Rébola, que está haciendo una gestión invalorable y enfrenta disgustos todos los días, gane 2.500 pesos, por debajo de ex empleados del Banco de Santa Fe sin responsabilidades de esa índole?
-¿Por qué hay jubilaciones tan altas?
-Hay un sistema de enganche que a medida que aumenta el salario de los activos aumentan las jubilaciones del mismo sector. Por ejemplo, un operario de la torre de control del aeropuerto de Fisherton, jubilado, que en aquella época manejó elementos rudimentarios porque no había otros goza de aumentos automáticos a medida que el actual operador, avanzado en conocimientos de informática y otras disciplinas, recibe un adicional. La jubilación de los docentes se determina de acuerdo al sueldo promedio de los últimos 10 años y se sabe que estos son superiores a los de toda la carrera por el adicional de antigüedad. Y después están los haberes del Poder Judicial, atados al salario de los activos y estos a su vez a los de la Corte Suprema de la Nación. Yo presenté un proyecto de ley para combatir estas distorsiones, pero la solución es una reforma constitucional.
-¿Cómo está compuesta la torta?
-Pagamos 20 mil jubilaciones y pensiones de hasta 500 pesos; 14 mil entre 500 y mil pesos; 9 mil que van de mil a 3 mil pesos y 1.074 mayores a 3 mil y hasta 8.500. Consecuencia de este régimen es que el promedio de las jubilaciones es superior al sueldo de los activos.
-¿Usted se da cuenta de lo que dice?
-Totalmente. Por eso valoro la conducta de un fuera de serie como el gobernador que para que no le acusen que su objetivo es la reelección resignó hasta ahora la reforma de la Constitución provincial pese a la necesidad imperiosa. Actúan sin razón opositores que piensan que lo más importante es impedir la reelección de Reutemann mientras está consagrada en el resto de las provincias. La tienen los intendentes, senadores, diputados y concejales de todo el país; pero Reutemann no. Recientemente me visitó el intendente de Las Parejas (Angel Marconato), que hace 17 años está en el cargo. Si existe honestidad y una comunidad que apoya a un gobernante no se le puede vetar que lo reelija.
-¿A medida que conoció los vicios de la burocracia del Estado se fue desencantando?
-Con algunas cuestiones sí. En un país serio como Francia no se es director de escuela por antigüedad: quienes quieren ser directores deben someterse a cursos de capacitación exigentes y luego, si los aprueban, presentar un programa escolar que incluya hasta las formas de financiación del establecimiento. Y luego cumplir el plan; si no, lo relevan. Los cargos, de todas maneras, se renuevan cada tres o cuatro años por concurso. Acá eso no existe. Hubo algunos cursos para docentes que eran puramente presenciales; marcar asistencia y cumplir. Una vez se me ocurrió preguntar cuántos docentes resultaban aplazados: no había ninguno. Así nos va. Los países más avanzados tienen una valoración especial por los ciudadanos entre 55 y 60 años, a los que consideran en el apogeo intelectual pues se mezcla el conocimiento y la experiencia. El Estado los busca como gente de consulta. Acá en cambio a esa generación la echamos a la calle. La Argentina es un país que ha incorporado lo peor del socialismo y del capitalismo; del socialismo, la cultura estatista, corporativa; del capitalismo, un neoliberalismo a ultranza que no existe en ningún otro lugar del mundo. Eso culmina en una crisis final.
-¿La estaremos presenciando ahora?
-Lo que estamos haciendo es mirarnos al espejo. Y lo que vemos es horrible.
D.L.


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