El obispo de Lomas de Zamora, monseñor Agustín Radrizzani, aseguró que los resultados de las elecciones demostraron que "la Alianza no ha sabido responder a las expectativas del pueblo" y que es "imprescindible sentarse todos los colores políticos a consensuar cosas en pro del bien común".
Monseñor Justo Laguna (Morón) anticipó, en tanto, que "se le hará muy difícil el gobierno" a Fernando de la Rúa al no poder controlar el Congreso, y reconoció que "no le gustaría estar en la piel" del jefe del Estado. Sostuvo, sin embargo, que "no ha pasado una tragedia" y que se ha "consolidado la democracia".
Por su parte, monseñor Juan Suárez (Gregorio de Laferrere) opinó que el alto porcentaje de votos nulos y blancos constituyen "un signo de atención y una manera de expresar el descontento ante tanta desocupación que está pasando la gente", y consideró que urge estudiar "un cambio de rumbo en ciertas estructuras o por lo menos un cambio de enfoque".
El primer borrador
Razones de la bronca
Razones de la bronca
Los prelados hicieron un primer análisis de los resultados del comicio del domingo, expresaron su fastidio con el voto bronca y estimaron "indispensable" que se trabaje en un proyecto de unidad nacional.\"La clase política en general, y la Alianza en particular, no ha sabido responder a las expectativas de nuestro pueblo. Los resultados son un síntoma de la desilusión de la gente con la política", subrayó monseñor Radrizzani.\Igual postura contraria al voto castigo y al abstencionismo manifestó monseñor Laguna, quien se autoproclamó "enemigo" de esta opción contemplada en el Código Electoral y repitió, como lo había hecho antes de las elecciones, que "lo lógico habría sido votar por lo menos malo".
A pesar de los altos guarismo en este sentido, señaló que la "normal" jornada de ayer "consolidó la democracia". No obstante, admitió que los resultados "harán difícil, sin duda, el gobierno, pero no es una tragedia".\Luego de pedir "cordura" a quienes gobiernan e insistir en que no le gustaría "estar en la piel" del primer mandatario, el prelado moronense aseveró: "De una crisis tan fuerte como la que padecemos no se sale sin unidad".\