 |  | cartas Inseguridad en San Juan al 4200
 | Vivo en San Juan al 4200, siempre fue una zona muy tranquila. Digo fue, porque en la cuadra existe un galpón que hace ya un tiempo funciona como confitería para menores. Ha cambiado muchas veces de nombre. Ahora tiene el mote de Zona Zero. Y nunca más justo el nombre porque cuando funciona el lugar es cero tranquilidad, cero en seguridad, cero en control. Tengo la "suerte" de vivir en una esquina y los dormitorios dan a la calle. En ese lugar es donde se reúne un grupo. Es increíble cómo uno se va acostumbrando a ciertas cosas. Los gritos a la madrugada, los insultos, las carreras de motos. Y al otro día encontrarte con los "regalitos", vidrios de botellas, vómitos, roturas de timbres, y hasta algunas necesidades de los pibes que orinan en el umbral de la puerta y no como los perros, que lo hacen en los árboles. Ahora tienen otro entretenimiento. Arrancan las baldosas y se las arrojan entre ellos. En la madrugada del domingo 7 de octubre pasado la situación se me hizo intolerable. Empezaron a romper las baldosas contra mi casa y en un momento me rompieron la persiana. Mi señora había llamado al Comando repetidas veces sin ningún resultado. Salí enfurecido y les grité que se fueran. Comenzaron a tirarme trozos de baldosas: un chico vino corriendo y me pegó con una cadena que estimo tendría 50 centímetros por la marca que me quedó en la espalda, hombro y pecho. Empecé a correr y me siguieron tirando piedras, me caí y quedé lastimado por todas partes. Son menores y me imagino cuando se agruparon habrán comentado la "hazaña" de pegarle a un hombre de espaldas y tirarle piedras escondidos en las sombras. Espero que esto sirva para que exista más control y seguridad entre nosotros y entre ellos mismos. No esperemos que ocurra algo peor. Porque después, será tarde para lamentarse. Víctor Ruggieri
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