En el departamento Rosario existen actualmente entre 15 y 20 armerías, un número bajo. Pero además, no son pocas las tradicionales que en los últimos años bajaron las persianas: Sacco, Hurtado, Savaje Deportes, Giovanetti, Fernández Abella. Pedro Sabadoto, uno de los históricos que permanece y lleva 30 años de actividad, recordó: "En la época de los saqueos (año 1989) me tenía que ocultar: mucha gente, conocidos, me buscaban desesperados para contactarme y conseguir un arma con entrega rápida, inmediata". "Quizá en ese entonces comenzó el furor de la justicia por mano propia -opinó-, apuesta que hoy prácticamente está desapareciendo. La mayoría de quienes actualmente compran un arma lo hacen para cazar. Por cada cinco armas de caza, se vende una para defensa y el que la compra lo hace pensando más para usar en el polígono de tiro que para hacer frente a los ladrones. Felizmente". Otro comerciante, Ricardo Kalunga, fue terminante: "La gente no tiene ni idea de lo que es poseer un arma. Usted no se imagina cuántas personas vinieron a comprar un revólver para defensa y terminé aconsejándolas que no lo hagan". -¿Por qué piensa así? -Porque el arma no sirve para defensa personal. ¿Alguien cree que la gente en general está psicológicamente apta para empuñar un arma y salir a tirarle a un ladrón, aunque sea para errarle y asustarlo haciendo ruido?
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